Rescatan tiburón ballena herido en Barahona tras varios días de avistamientos
Un ejemplar de tiburón ballena herido, avistado desde hace varios días en las costas de Barahona, fue intervenido con éxito la tarde de este lunes por técnicos del Acuario Nacional y de la Autoridad Nacional de Asuntos Marítimos (Anamar), con el apoyo de buzos aficionados y pescadores del Club Náutico Manatí.
El animal, un macho de aproximadamente ocho metros de longitud, tenía dos anzuelos de pesca incrustados, uno en el costado izquierdo y otro en la cola, los cuales le habían provocado heridas visibles. Afortunadamente, el operativo permitió retirar ambos objetos sin causar mayores daños. Durante la intervención, se constató que el tiburón presentaba signos de buena salud, nadaba activamente y mantenía un comportamiento normal.
El procedimiento fue cuidadosamente documentado por la buzo Eugenia De los Santos Velasco, mientras que la extracción de los anzuelos fue realizada por Huascar A. Peláez Khoury, ambos buzos voluntarios y comprometidos con la protección de la fauna marina. También participó en la coordinación y registro Andrés Miolán, colaborador local.
Preocupación por intento de captura
El tiburón ballena había sido avistado durante al menos cinco días en zonas cercanas a Salina y El Cayo, generando sorpresa entre residentes, pescadores y turistas. Sin embargo, las autoridades confirmaron que también se reportó un intento de captura por parte de algunos pescadores locales, lo que activó la respuesta urgente de las instituciones de protección ambiental.
El anzuelo extraído, del tipo “J”, es común en la pesca artesanal y deportiva para especies grandes como marlín o atún. Este tipo de equipo representa un alto riesgo para especies marinas protegidas, como el tiburón ballena, que pueden engancharse accidentalmente mientras se alimentan o nadan cerca de redes y líneas abandonadas.
Llamado a la protección y conciencia ambiental
El presidente de Anamar y también director del Acuario Nacional, Jimmy García Saviñón, hizo un llamado a la población, especialmente a los pescadores, para que respeten y protejan al tiburón ballena. “Esta especie, a pesar de su enorme tamaño, es completamente inofensiva. Su presencia representa una oportunidad valiosa para el ecoturismo marino y la educación ambiental. Debemos verla como un aliado, no como una amenaza”, afirmó.
Por su parte, el biólogo marino Omar Shamir Reynoso, director técnico del Acuario Nacional, explicó que el comportamiento del animal sugiere una familiaridad previa con humanos y embarcaciones. “El tiburón no evitaba el contacto, permaneció en la misma área por más de tres horas, filtrando alimento en la superficie. Este tipo de comportamiento también lo hace vulnerable ante la actividad humana no regulada”, señaló.
Durante la intervención también se realizó una jornada de sensibilización dirigida a los pescadores locales, con el objetivo de fortalecer su conocimiento sobre las normas de protección de especies marinas y la importancia ecológica del tiburón ballena en los ecosistemas oceánicos.
Especie protegida
El tiburón ballena (Rhincodon typus) es el pez más grande del mundo, pudiendo alcanzar hasta 12 metros de longitud. Se alimenta exclusivamente de plancton y pequeños organismos, y habita en aguas cálidas tropicales. Está catalogado como especie en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
En la República Dominicana, la pesca, captura y comercialización de tiburones, rayas y peces loro está prohibida desde 2017 mediante la Resolución 023/2017 del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Cualquier acción que cause daño o intente capturar estas especies está sujeta a sanciones administrativas y penales.
Coordinación interinstitucional y reporte ciudadano
La exitosa intervención fue posible gracias a la coordinación entre instituciones estatales y actores comunitarios. Las autoridades reiteraron su compromiso con la protección de la biodiversidad marina e hicieron un llamado a la ciudadanía a reportar avistamientos de fauna marina inusual o en peligro al Acuario Nacional, Anamar, Ministerio de Medio Ambiente o la Armada Dominicana.
Asimismo, se insistió en evitar interacciones que puedan poner en riesgo tanto a los animales como a las personas, y se recordó la responsabilidad colectiva de proteger el patrimonio natural marino del país.



