La Asociación Dominicana de Productores de Ron (Adopron) ha expresado su objeción al aumento de impuestos propuesto en el marco de la reforma de modernización fiscal, destacando el impacto devastador e inequitativo que esta medida tendría sobre el ron dominicano. Esta bebida emblemática ya enfrenta una carga tributaria considerablemente alta en comparación con otras bebidas alcohólicas en América Latina.
Circe Almánzar, portavoz de Adopron, explicó que con la reforma propuesta, el ron dominicano podría enfrentar una carga tributaria del 52%, mientras que el segmento de bajo precio podría alcanzar hasta el 65%. Esto representaría un incremento de 13 puntos porcentuales por encima de otras bebidas alcohólicas, tanto importadas como locales, como las cervezas.
“Cualquier incremento adicional, como el que propone elevar el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) Específico, generaría un efecto nocivo, especialmente para los consumidores de menor poder adquisitivo”, afirmó Almánzar.
Además, advirtió sobre la posibilidad de que el aumento de impuestos fomente mercados ilícitos. “El incremento del ISC Específico, que podría llegar hasta un 20% con el ajuste trimestral por inflación, perjudicaría gravemente al ron dominicano y pondría en riesgo una industria que genera miles de empleos directos e indirectos. Esta industria es también una de las principales marcas país de la República Dominicana”, subrayó.
Almánzar enfatizó que “los productores de ron no están solicitando incentivos; estamos pidiendo equidad. La industria del ron dominicano es un motor de divisas y empleo que contribuye significativamente a nuestra economía y a nuestra identidad nacional. Repetir los errores del pasado sería un golpe innecesario e injusto”.
Adopron reafirma su compromiso de trabajar en favor de una industria sostenible y competitiva, defendiendo el futuro del ron dominicano y promoviendo la creación de un entorno fiscal justo para todas las bebidas alcohólicas.
La entidad también recordó que el incremento del ISC específico en más de un 52% en 2012 incentivó el mercado ilícito, provocando más de 500 muertes por consumo de bebidas adulteradas, lo que resalta la necesidad de un enfoque fiscal equilibrado y consciente.



