Desde su diseño inicial, las autoridades pensaron que el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de Najayo debía contar con una sección para los “reclusos de cuello blanco, banqueros, exfuncionarios públicos y políticos con baño privado y patio común interior soleado”, de acuerdo a los periódicos nacionales de la época.
A lo largo de los años, aunque la justicia dominicana se ha visto coartada por poderes políticos y económicos, la historia nacional registra casos mediáticos que envuelven a personalidades del ámbito político, social, empresarial y artístico que han sido recluidos para prisión preventiva y cumplimiento de pena en el complejo penitenciario.
Caso Senasa
El más reciente caso fue la Operación Cobra, como denominó el Ministerio Público a la investigación del presunto desfalco millonario al Seguro Nacional de Salud (Senasa).
El pasado 14 de diciembre, el juez del juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional, Rigoberto Sena, impuso 18 meses de prisión preventiva en contra de Santiago Hazim, Rafael Luis Martínez Hazim, Gustavo Enrique Messina Cruz, Germán Rafael Robles Quiñones, Francisco Iván Minaya Pérez, Ramón Alan Speakler Mateo y Ada Ledesma Ubiera, implicados en el caso Senasa, para ser cumplidos en la cárcel de Najayo.
Sin embargo, por no contar con el “espacio disponible ni las condiciones de seguridad” para garantizar la integridad física de los imputados, la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) dispuso el traslado del grupo al Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Las Parras, y no a la cárcel de Najayo como había ordenado el Tribunal.
Caso Odebrecht
A finales del año 2016, resonó que la constructora brasileña Odebrecht habría cometido corrupción administrativa mediante el pago de sobornos a funcionarios del Estado dominicano.



