El ministro de Hacienda, Magín Díaz, reconoció este miércoles que la República Dominicana enfrenta un 2025 económicamente desafiante, influenciado por una coyuntura internacional complicada. Sin embargo, aseguró que el país mantiene estabilidad y buenas perspectivas para el próximo año.
Durante un encuentro con empresarios en Santiago, Díaz explicó que el crecimiento económico para este año será cercano al 3 %, una cifra que consideró menor a la acostumbrada para el país, pero que se mantiene en línea con el promedio de América Latina. “Las reglas del comercio internacional cambiaron y las tasas de interés en Estados Unidos se han mantenido altas por mucho tiempo, lo que nos ha afectado”, afirmó. A pesar de estas dificultades, destacó que República Dominicana sigue siendo una de las economías más fuertes de la región.
El ministro mostró optimismo sobre el 2026, señalando que organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y las propias autoridades dominicanas proyectan un retorno al ritmo histórico de crecimiento, cercano al 5 %.
Dependencia de la economía estadounidense
Díaz subrayó la gran dependencia del país respecto a la economía estadounidense, que es su principal socio comercial. Indicó que el 85 % de las remesas, el 40 % del turismo y el 73 % de las exportaciones de zonas francas tienen como origen o destino a Estados Unidos. Por ello, cualquier cambio en la política económica estadounidense tiene un impacto directo en República Dominicana.
“Ante toda esta incertidumbre internacional, claro que nos vemos afectados, pero también hay señales positivas. Estados Unidos está tomando medidas para dinamizar su economía, y eso terminará beneficiándonos”, indicó.
Reforma fiscal y prioridades del Gobierno
Consultado sobre una posible reforma fiscal, Díaz señaló que será un tema que se discutirá oportunamente con el presidente Luis Abinader. Reconoció que el Gobierno enfrenta una fuerte restricción presupuestaria y que, aunque le gustaría disponer de más recursos para inversión e infraestructura, cualquier medida debe ser política y socialmente viable para mantener la paz social.
El ministro resaltó que la prioridad es garantizar la estabilidad económica, mientras se buscan mecanismos para sostener el gasto social y la inversión pública.
Estas declaraciones fueron ofrecidas antes de un conversatorio con empresarios y líderes de opinión en Santiago, realizado en el auditorio de Ciencias de la Salud de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), donde Díaz expuso los principales retos y perspectivas de la economía dominicana.



