La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, acusó este jueves a Estados Unidos de intentar «perturbar» los acuerdos de suministro de gas que mantiene su país con varias naciones del Caribe. La denuncia fue realizada durante su intervención en la vigésima séptima Reunión Ministerial del Foro de Países Exportadores de Gas (GECF), celebrada en Caracas.
Rodríguez alertó sobre lo que calificó como una «amenaza guerrerista» por parte de Estados Unidos no solo contra Venezuela, sino también contra los países caribeños que mantienen vínculos energéticos con el país sudamericano. Según la funcionaria, la administración estadounidense busca apropiarse de los recursos hidrocarburíferos venezolanos —incluyendo petróleo y gas—, y especialmente obstaculizar los acuerdos gasíferos que Caracas ha establecido con la región.
La ministra de Hidrocarburos sostuvo que Estados Unidos está «vendiendo fantasías» a algún gobierno caribeño, intentando persuadirlo de que puede despojar a Venezuela de su gas para entregárselo a esa nación, aunque no especificó cuál sería el país en cuestión. En un pronunciamiento previo, Rodríguez mencionó al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señalándolo como quien promueve la idea de que se «regalará» gas venezolano a Trinidad y Tobago, país que tiene acuerdos energéticos vigentes con Caracas.
Medidas tomadas por EE. UU. y aliados en el Caribe
En septiembre pasado, Estados Unidos y Puerto España firmaron un acuerdo para fortalecer medidas conjuntas con el objetivo de garantizar que el gas natural producido en el Caribe «no beneficie significativamente» al Gobierno venezolano. Esta alianza refleja una estrategia de presión energética hacia Venezuela en un contexto de tensiones políticas y económicas que buscan limitar la influencia de Caracas en la región.
La denuncia de Rodríguez evidencia el recrudecimiento de la disputa geopolítica en el Caribe, donde Estados Unidos mantiene un importante despliegue militar bajo la justificación de combatir el narcotráfico, pero que para Venezuela representa una amenaza directa a su soberanía y a sus intereses económicos.



