El sector empresarial reiteró este jueves su solicitud al presidente del Senado para que se impulse una reforma al actual sistema de cesantía laboral. Los representantes del sector privado consideran que el modelo vigente resulta insostenible y poco favorable tanto para las empresas como para los propios trabajadores, por lo que proponen una revisión integral que permita modernizarlo y adaptarlo a las condiciones del mercado laboral actual.
Durante un encuentro celebrado en la sede del Congreso Nacional, los dirigentes empresariales expusieron que la cesantía, tal como está concebida en el Código de Trabajo, representa una carga económica significativa para las empresas, especialmente las pequeñas y medianas. Señalaron que las obligaciones derivadas del pago de prestaciones laborales, al momento de una desvinculación, limitan la capacidad de generación de empleo formal y afectan la competitividad del sector productivo.
Los empresarios abogaron por la creación de un fondo de ahorro o seguro de desempleo que sustituya el esquema actual, con aportes compartidos entre empleadores, trabajadores y el Estado. Aseguran que una reforma de este tipo garantizaría una mayor protección social para los empleados, al tiempo que reduciría los costos y la incertidumbre financiera para las empresas.
El presidente del Senado escuchó las propuestas y expresó la disposición del Congreso a analizar el tema, aunque subrayó que cualquier modificación al régimen de cesantía debe realizarse mediante un proceso de diálogo tripartito, que incluya la participación de los empleadores, los sindicatos y el Gobierno. Destacó que el objetivo principal debe ser lograr un equilibrio entre la estabilidad laboral y la sostenibilidad del empleo.
Mientras tanto, las organizaciones sindicales han manifestado su oposición a cualquier intento de eliminar o reducir las conquistas laborales vigentes. Consideran que la cesantía es un derecho adquirido que garantiza la seguridad económica del trabajador en caso de despido injustificado, y advierten que no aceptarán cambios que impliquen una pérdida de beneficios.
El debate sobre la reforma del sistema de cesantía se mantiene abierto y continúa siendo uno de los temas más sensibles dentro del diálogo laboral nacional. Las autoridades esperan que las conversaciones conduzcan a un consenso que permita modernizar el marco legal sin afectar los derechos de los trabajadores ni la competitividad empresarial.
En medio de este escenario, tanto el sector privado como el Congreso coinciden en que es necesario revisar el Código de Trabajo para adaptarlo a los nuevos tiempos, a fin de promover la generación de empleos formales, mejorar la productividad y fortalecer el clima de inversión en el país.



