El príncipe Harry contempló la posibilidad de que sus hijos Archie y Lilibet cambiasen su apellido familiar a Spencer —el apellido de nacimiento de su madre, la princesa Diana— luego de enfrentar meses de retrasos en la emisión de sus pasaportes por parte de funcionarios británicos, informó este miércoles el diario británico The Guardian.
Según una fuente cercana citada por el periódico, Harry y su esposa Meghan Markle temían que las solicitudes de pasaporte estuvieran siendo demoradas debido a que los documentos incluían los títulos de Su Alteza Real (HRH, por sus siglas en inglés) y el apellido Sussex.
“El rey Carlos III no quería que Archie y Lilibet llevaran los títulos, especialmente el de HRH, y los pasaportes británicos, una vez emitidos, serían la primera y quizás la única prueba legal de sus nombres”, señaló la fuente a The Guardian.
La idea de cambiar el apellido surgió tras una reunión presencial entre Harry y su tío Charles Spencer —hermano de la princesa Diana— a quien visitó “por exasperación”. Durante el encuentro, Harry consultó si, en caso de que los trámites legales impidieran usar el título HRH y el apellido Sussex, podrían optar por el apellido Spencer como alternativa.
Cabe recordar que Harry y Meghan renunciaron en 2020 a sus títulos honoríficos, como parte del acuerdo con la entonces reina Isabel II, al cesar sus funciones como miembros activos de la familia real británica, un paso que marcó un distanciamiento significativo entre los Sussex y el núcleo de la monarquía.
Esta situación refleja las tensiones y complicaciones burocráticas que la pareja ha enfrentado desde su salida oficial de la realeza, incluyendo también disputas públicas y legales en torno a su estatus y privacidad.



