El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) someterá a votación este miércoles un proyecto de resolución que solicita un alto el fuego inmediato en Gaza y el acceso sin restricciones de ayuda humanitaria a la población civil afectada por el conflicto. Esta iniciativa representa un esfuerzo por presionar a Israel para detener las hostilidades, aunque se espera que Estados Unidos, bajo la nueva administración de Donald Trump, ejerza nuevamente su derecho de veto.
Desde el inicio de la guerra entre Israel y Hamás, el Consejo de Seguridad ha estado bloqueado por vetos recurrentes no solo de Estados Unidos, sino también de Rusia y China, impidiendo la adopción de medidas concretas para la paz. Durante el último año, el organismo ha mantenido un silencio casi absoluto sobre la crisis.
En noviembre pasado, bajo la administración del demócrata Joe Biden, el Consejo intentó romper esa dinámica con un proyecto de resolución que pedía un alto el fuego en Gaza, pero EE.UU. bloqueó el texto, manteniendo su tradicional apoyo a Israel en el conflicto.
La última resolución aprobada por el Consejo data de junio de 2024 y respaldaba un plan estadounidense para un alto el fuego escalonado, acompañado de la liberación de rehenes. Este plan comenzó a implementarse apenas en enero de 2025, evidenciando la lentitud y las dificultades para avanzar en el proceso de paz.
La votación de este miércoles se observa como una nueva prueba para el Consejo de Seguridad y un reflejo de las profundas divisiones políticas internacionales en torno al conflicto en Oriente Medio.



