Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, la República Dominicana se ha consolidado como uno de los principales destinos de deportación de migrantes bajo la administración del presidente estadounidense. Según datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el país caribeño ha recibido 12 vuelos con inmigrantes deportados, colocándose en la octava posición en la lista de destinos, junto con Perú. Esta cifra supera a Brasil, que ha recibido nueve vuelos en el mismo período.
Las deportaciones hacia la República Dominicana se han intensificado en comparación con la administración anterior. Durante el gobierno de Joe Biden, entre 2021 y 2024, fueron deportados cerca de 11,000 dominicanos. Sin embargo, en los primeros días del mandato de Trump, ya se habían deportado 349 dominicanos, con 244 de ellos retornados en febrero de 2025. De estos, 219 fueron deportados por estar en territorio estadounidense de forma irregular, mientras que el resto enfrentaba cargos por delitos como drogas, robo, homicidio y violencia sexual.
Además de las deportaciones, la República Dominicana se enfrenta a un número significativo de ciudadanos con órdenes finales de deportación en EE.UU. Según el ICE, al menos 1,629 dominicanos se encuentran en esta situación, ubicando al país en el séptimo lugar entre los países con más ciudadanos en esta condición.
El presidente Luis Abinader ha expresado que su administración está preparada para recibir a los deportados y manejar la situación de manera efectiva. Sin embargo, también ha señalado que, en caso de un aumento significativo en el número de deportaciones, se implementarán planes adicionales para gestionar el flujo migratorio y mitigar posibles impactos económicos y sociales.
En resumen, la República Dominicana se ha convertido en un destino principal para las deportaciones de migrantes bajo la administración de Donald Trump, con un aumento notable en comparación con la gestión anterior. El gobierno dominicano se prepara para enfrentar este desafío, implementando medidas para gestionar el retorno de sus ciudadanos y minimizar los posibles efectos adversos.



