La Junta Estatal de Preservación Histórica ha declarado a Washington Heights como Distrito Histórico Cultural Dominicano y un lugar histórico estatal, en reconocimiento a las contribuciones económicas, culturales y políticas de esta comunidad.
El Dr. Gregory Morton, antropólogo del Sistema de Universidades de la Ciudad de Nueva York (CUNY), afirmó que existen decenas de miles de documentos, fotografías y periódicos que tienen más de 400 años, los cuales han sido preservados por el equipo del Instituto de Estudios Dominicanos de CUNY. “Aquí queremos preservar y valorar todo lo relacionado con la tradición del pueblo dominicano”, expresó Morton.
La iniciativa tiene como objetivo salvaguardar el legado de los dominicanos en Washington Heights, después de las recomendaciones de la directora del Instituto, la Dra. Ramona Hernández. La Junta Estatal de Preservación Histórica propuso incluir al Distrito 13, que abarca el Alto Manhattan hasta la avenida Dyckman, como Distrito Cultural Dominicano Reservado, debido a las significativas contribuciones de la comunidad dominicana en todos los ámbitos.
Morton también destacó la preservación de documentos relevantes sobre figuras como Rafael Guzmán, un destacado músico dominicano que vivió en Estados Unidos, y Tito Enrique Canepa Jiménez, un pintor que emigró de la República Dominicana a Nueva York en los años 30.
Presencia de otras comunidades
Aunque la designación fue aprobada por la Junta Estatal de Preservación Histórica, algunas voces han expresado su desacuerdo, argumentando que Washington Heights ha sido hogar de diversas comunidades étnicas que también han contribuido a su desarrollo, como afroamericanos, judíos, griegos y otras comunidades latinoamericanas.
Sobre esto, Morton mostró su apoyo a la idea de que, en el futuro, el área también podría ser reconocida como un sitio de registro histórico nacional que recuerde la historia de otras comunidades, como la judía o la afroamericana, que han sido parte integral de Washington Heights.
La concejal Carmen De La Rosa, cuya oficina está en el corazón de Washington Heights, está de acuerdo con esta visión. «Cuando caminamos por lugares como Sugar Hill, podemos ver la historia de nuestros hermanos y hermanas afroamericanos plasmada ahí. Creo que elevar nuestra cultura, ya que hay un millón de dominicanos viviendo en Nueva York, no borra el impacto que esas otras comunidades han tenido en la historia de Washington Heights”, comentó De La Rosa.
La comunidad dominicana hoy
Entre ese millón de dominicanos se encuentra Jorgelis De La Rosa, quien apenas tiene un año viviendo en Washington Heights. «Aquí hay muchos lugares donde puedes encontrar lo mismo que en Santo Domingo, como el mango, la habichuela, el mangú de plátano maduro y el puré de papa. Estás rodeado de dominicanos por todos lados», comentó orgullosa Jorgelis.
La concejal Carmen De La Rosa subrayó que Washington Heights ha sido, durante mucho tiempo, la cuna de la diáspora dominicana. Para ella, la designación de la Junta Estatal de Preservación Histórica tiene un gran significado simbólico, ya que resalta que ha habido y sigue habiendo una comunidad aquí que ha dejado su marca, su legado, su cultura, su gastronomía y su representación política.
Figuras políticas como el congresista Adriano Espaillat, cientos de policías del NYPD, artistas y dueños de pequeños negocios, hacen de Washington Heights una comunidad vibrante y llena de cultura.



