Nueva York. – Dos veces al año, el paisaje urbano de Manhattan se transforma en escenario de un fenómeno astronómico fascinante conocido como Manhattanhenge, cuando el Sol se alinea perfectamente con la cuadrícula de calles de la ciudad y se oculta entre sus emblemáticos rascacielos, regalando a residentes y visitantes una vista única e inolvidable.
Este fenómeno, que mezcla ciencia, arquitectura y arte visual, convierte las amplias avenidas de Manhattan en auténticos corredores solares, al igual que lo hace el famoso sitio megalítico de Stonehenge durante los solsticios. De hecho, es precisamente de ahí que proviene el nombre.
¿Qué es y cuándo ocurre?
Manhattanhenge ocurre dos veces por año, cerca de los solsticios de verano, cuando la puesta de Sol se alinea con las calles orientadas de este a oeste en el trazado urbano de Manhattan. En esas fechas específicas, el astro rey se hunde lentamente bajo el horizonte, justo al final de calles rectas como la calle 42 o la 34, encuadrado por hileras de rascacielos que le dan al fenómeno una atmósfera casi cinematográfica.
Este año, el primer Manhattanhenge tendrá lugar este miércoles a las 8:13 p.m., seguido por una segunda alineación el jueves a las 8:12 p.m.. Posteriormente, el fenómeno se repetirá los días 11 y 12 de julio, ofreciendo nuevas oportunidades para presenciar este espectáculo solar.
Un fenómeno que mezcla ciencia e inspiración
El término “Manhattanhenge” fue acuñado por el astrofísico Neil deGrasse Tyson en un artículo publicado en 1997 en la revista Natural History. Tyson, quien es también director del Planetario Hayden del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, se inspiró en una experiencia personal: una visita adolescente a Stonehenge, el enigmático monumento de piedra en Inglaterra que ha sido interpretado por algunos científicos como un antiguo observatorio astronómico.
Durante esa visita, Tyson fue parte de una expedición encabezada por Gerald Hawkins, el astrónomo que propuso por primera vez que Stonehenge estaba alineado con eventos celestiales clave como los solsticios. Años más tarde, Tyson encontró una conexión similar entre el urbanismo de Manhattan y los movimientos del Sol, dándole así vida a uno de los fenómenos urbanos más populares de la ciudad.
Un festín para los fotógrafos y amantes del cielo
Para muchos fotógrafos —profesionales y aficionados— Manhattanhenge es una oportunidad imperdible. Las imágenes del disco solar perfectamente centrado entre rascacielos se han vuelto virales año tras año, y muchas personas planean con antelación su visita a puntos clave de observación, como la calle 42 con la avenida Segunda o la calle 34 con la avenida Park.
Por su parte, los neoyorquinos y turistas también se suman a la experiencia, saliendo a las aceras en masa para capturar la magia del momento o simplemente para disfrutar del espectáculo natural en una de las ciudades más dinámicas del mundo.



