Los residentes de los barrios Las Lilas, Ribera del Ozama y La Javilla, ubicados en la parte norte del puente Francisco del Rosario Sánchez (conocido como el puente de la 17), enfrentan una creciente incertidumbre debido a un proceso de desalojo impulsado por la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (URBE). Este proceso forma parte de un proyecto de saneamiento y recuperación de la ribera del río Ozama, que busca intervenir aproximadamente un kilómetro de la zona en el municipio de Santo Domingo Este.
Según el Movimiento Comunitario Las Lilas, más de 400 familias en su sector se verían afectadas por este proyecto. Los residentes han expresado su rechazo a las ofertas de indemnización, que consideran insuficientes para reubicar sus viviendas. Por ejemplo, algunos propietarios han sido ofrecidos montos que no alcanzan para adquirir una vivienda en condiciones similares a la actual. Luis Reyes, propietario de una ferretería en la zona, señaló que URBE le ofreció 701,000 pesos por su establecimiento, mientras que él estima que su propiedad tiene un valor de 10 millones de pesos.
Además de las preocupaciones económicas, los residentes han denunciado daños en sus viviendas, como grietas y derrumbes, sin que se haya llegado a un acuerdo formal con las autoridades. Brígido Montero, presidente del Movimiento Comunitario Las Lilas, expresó que no se oponen al desalojo, pero exigen una compensación justa por sus propiedades, las cuales han construido con esfuerzo durante años.
En respuesta a estas inquietudes, URBE ha señalado que el proceso de indemnización y reubicación se llevará a cabo de acuerdo con los procedimientos establecidos, y que se están realizando las gestiones necesarias para garantizar una transición adecuada para las familias afectadas.
Mientras tanto, los residentes continúan organizándose y buscando apoyo para asegurar que sus derechos sean respetados y que reciban una compensación justa por sus propiedades.



