Descubren un nuevo mecanismo cerebral para aprender hábitos que podría revolucionar el tratamiento de adicciones y el Parkinson
Un equipo de neurocientíficos del Centro Sainsbury Wellcome (SWC) de la Universidad College de Londres (UCL) ha realizado un hallazgo clave sobre cómo el cerebro aprende mediante el método de ensayo y error, un proceso que podría explicar la formación de hábitos y ofrecer nuevas estrategias terapéuticas para tratar trastornos como las adicciones, compulsiones y enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.
El estudio, realizado en ratones, revela que el cerebro utiliza un mecanismo dual para aprender. Además de las señales de dopamina relacionadas con los errores de predicción de recompensa (EPR), los investigadores descubrieron una señal dopaminérgica adicional, denominada error de predicción de la acción (APE), que actualiza la frecuencia con la que se repite una acción. Este mecanismo permite a los individuos elegir entre lo más valioso o lo más frecuente, facilitando el aprendizaje y la toma de decisiones sin necesidad de evaluar constantemente las opciones disponibles.
Marcus Stephenson-Jones, autor principal del estudio, explicó que esta señal APE contribuye a la formación de hábitos, permitiendo que el cerebro almacene políticas de acción por defecto, liberando espacio para realizar otras tareas. Un ejemplo cotidiano sería elegir un bocadillo en una tienda: la primera vez, se compara cuidadosamente, pero con el tiempo, uno elige por defecto el que más le gusta. Este mismo proceso es el que ocurre al aprender a conducir, donde las tareas repetitivas se realizan de forma automática, dejando al cerebro libre para actividades como mantener una conversación.
Este descubrimiento abre nuevas posibilidades para tratar problemas de comportamiento, como las adicciones. Según el estudio, la clave para superar los malos hábitos podría estar en reemplazar una acción por otra, una estrategia que podría facilitar la formación de nuevos hábitos más saludables. Además, esta investigación tiene implicaciones para el tratamiento del Parkinson, ya que la enfermedad está relacionada con la muerte de neuronas dopaminérgicas que afectan las habilidades motoras automáticas. El estudio sugiere que este nuevo enfoque podría ayudar a entender mejor el fenómeno del movimiento paradójico en pacientes con Parkinson, quienes tienen dificultades con los movimientos habituales, pero pueden realizar actividades más flexibles.
El hallazgo plantea un nuevo campo de estudio en la neurociencia, abriendo la puerta a terapias innovadoras basadas en la comprensión del mecanismo de aprendizaje por defecto del cerebro.



