Unas cuantas tazas de café cada mañana pueden ayudar a proteger contra enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2, según un estudio reciente. Beber tres tazas de café al día (equivalentes a alrededor de 200 a 300 miligramos de cafeína) redujo el riesgo de problemas de salud relacionados con el corazón y el metabolismo, hallaron los investigadores. El Dr. Chaofu Ke, estadístico médico del Colegio Médico de Suzhou de la Universidad de Soochow en China y autor principal del estudio, comentó que «promover cantidades moderadas de café o cafeína como un hábito dietético para personas sanas podría tener beneficios de largo alcance».
En el estudio, se analizaron datos de más de 500,000 personas de entre 37 y 73 años que participaron en el proyecto de investigación a largo plazo del Biobanco del Reino Unido. De ese grupo, se identificaron más de 172,000 personas que habían reportado su ingesta de cafeína, y otras 188,000 que habían reportado su consumo de café o té.
Los investigadores compararon la ingesta de cafeína de las personas con la presencia de dos o más signos de enfermedad cardiometabólica. Este término engloba factores de riesgo que pueden afectar la salud del corazón, como diabetes, colesterol alto, presión arterial alta y exceso de peso corporal. Los resultados mostraron que cualquier nivel de ingesta de café o cafeína reducía el riesgo de sufrir múltiples problemas de salud relacionados con el corazón o el metabolismo.
Los mejores resultados se observaron con una ingesta moderada de café o cafeína. Las personas que bebían tres tazas de café al día tenían un riesgo un 48% menor de enfermedades cardíacas o metabólicas en comparación con aquellas que no bebían café. Asimismo, aquellos que consumían entre 200 y 300 miligramos de cafeína al día tenían un riesgo un 41% más bajo en comparación con los que no consumían cafeína o ingerían menos de 100 miligramos.
El estudio, publicado en la edición del 17 de septiembre de la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, subraya que una reducción en el riesgo puede ser beneficiosa para la salud, dado que las personas con enfermedades cardíacas o metabólicas tienen entre cuatro y siete veces más probabilidades de morir por cualquier causa, así como un mayor riesgo de discapacidad y estrés mental.



