El mánager de las Águilas Cibaeñas, Yadier Molina, reconoció este miércoles que el equipo enfrenta una situación desafiante, con un récord de una victoria y cinco derrotas en la ronda actual del Round Robin. “Hemos intentado de todo… y evidentemente estamos en una situación que no es deseable”, admitió Molina durante una rueda de prensa tras la derrota 6-0 ante las Estrellas Orientales en el Estadio Cibao. Pese a las dificultades, el dirigente destacó que la actitud positiva y el esfuerzo por seguir trabajando para «hacer los ajustes necesarios» están presentes en el equipo. Reconoció que en el béisbol, los altibajos son una constante y que, por el momento, han sido parte del desafío en esta fase crucial de la temporada. A pesar de los esfuerzos, Molina indicó que la ofensiva sigue siendo un obstáculo importante.
“El picheo tiene que ser perfecto en estos momentos, porque la ofensiva no está ahí”, explicó, dejando claro que la presión sobre los lanzadores aumenta, al tener que ser más que excepcionales para compensar la falta de bateo. Además, Molina señaló que problemas de salud dentro del equipo han afectado el rendimiento, lo que impacta directamente en la alineación y la estrategia. «Estamos conscientes de que hay limitaciones debido a las lesiones y los virus que han afectado a algunos jugadores, lo que hace que la situación sea aún más difícil», explicó. El mánager también subrayó la necesidad de encontrar la combinación adecuada de jugadores para mejorar la producción ofensiva. “Los muchachos están trabajando fuerte”, destacó, afirmando que el equipo se mantiene enfocado en el esfuerzo colectivo. Bajo este enfoque, el equipo busca analizar detenidamente las estadísticas individuales y las confrontaciones con los lanzadores rivales para maximizar su desempeño. Además, la salud de los jugadores y su rendimiento actual son factores clave en la toma de decisiones. Un ejemplo es el caso de Eric Mejía, cuya participación se ha limitado a roles defensivos, pero que también se está evaluando en el aspecto ofensivo. En cuanto a la gestión de los lanzadores, Molina planea administrar eficazmente los recursos disponibles, adaptándose a las necesidades cambiantes del equipo. “Yo pienso que si me quedo plantado y no hago nada, no estoy haciendo nada… En algún momento vamos a cambiar la situación”, concluyó con la convicción de que estas estrategias ayudarán a las Águilas Cibaeñas a superar los desafíos actuales y lograr el éxito. Molina, en todo momento, expresó su confianza en los jugadores, esperando que, eventualmente, demuestren de qué están hechos y logren cambiar la situación.



