Una persona ha muerto y decenas han enfermado en Estados Unidos a raíz de un brote de la bacteria Escherichia coli relacionado con las hamburguesas «Cuarto de Libra» de McDonald’s, informaron este martes los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
El brote, que comenzó a finales de septiembre, se ha extendido por diez estados del oeste del país, con la mayoría de los 49 casos concentrados en Colorado y Nebraska, según la agencia sanitaria.
Las acciones de la cadena de comida rápida cayeron más de un 8% en Wall Street tras el anuncio del brote. Un total de diez personas han sido hospitalizadas, incluyendo a un niño que presenta síndrome urémico hemolítico, una complicación grave que puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones. «Una persona mayor de Colorado ha fallecido», señala un comunicado de los CDC.
Todas las personas afectadas han sido identificadas como portadoras de la misma cepa de E. coli y declararon haber consumido las hamburguesas «Cuarto de Libra» de McDonald’s antes de desarrollar los síntomas.
Aunque las autoridades aún no han determinado el ingrediente exacto causante del brote, están centrando sus investigaciones en las cebollas y la carne de res. Se han retirado estos ingredientes de los restaurantes de los estados afectados mientras se lleva a cabo una investigación más exhaustiva. Joe Erlinger, presidente de McDonald’s para Estados Unidos, aseguró en un mensaje en video: «La seguridad alimentaria es muy importante para mí y para todos en McDonald’s. Hemos tomado medidas proactivas para retirar las cebollas fileteadas que se utilizan en las ‘Cuarto de Libra’ en algunos estados».
Erlinger también anunció la decisión de retirar temporalmente la hamburguesa «Cuarto de Libra» de los menús en ciertos estados. Resaltó que la mayoría de los estados del país no están afectados y que, en aquellos implicados, otros productos del menú, incluidos algunos con carne de res, seguirán estando disponibles.
Los CDC aconsejan a quienes hayan consumido estas hamburguesas y presenten síntomas de intoxicación por E. coli, como diarrea, fiebre superior a 38.9 °C y vómitos, que acudan al médico. Estos síntomas suelen aparecer entre tres y cuatro días después de la exposición, y la mayoría de las personas se recuperan en un plazo de cinco a siete días sin tratamiento. Sin embargo, algunos casos pueden agravarse y requerir hospitalización.
Este brote resalta la importancia de la vigilancia en la seguridad alimentaria y la rápida respuesta de las autoridades y las empresas en situaciones de crisis.



