El presidente estadounidense, Donald Trump, deseó este lunes una pronta recuperación al papa Francisco, de 88 años, y quien lleva hospitalizado desde el 14 de febrero por una bronquitis con infección polimicrobiana a la que se sumó la neumonía bilateral.
El Vaticano indicó este lunes en su boletín diario que el papa Francisco ha mostrado una «leve mejoría» y no ha sufrido otras crisis respiratorias, lo que le ha permitido retomar algunos deberes laborales.
Su condición sigue siendo «crítica» y se mantiene el pronóstico reservado, pero «algunos exámenes del laboratorio han mejorado» y el control de la «leve» insuficiencia renal detectada el día anterior «no suscita preocupación», señala el parte.



