El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este lunes su política de deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados, al tiempo que negó que su gobierno esté perjudicando la imagen del país a nivel internacional, cuando se cumplen sus primeros 100 días en la Casa Blanca.
En una entrevista concedida a la cadena ABC News, Trump repasó los principales logros y controversias de su administración hasta la fecha, destacando que su gobierno “ha cumplido con lo prometido” en materia de seguridad fronteriza e inmigración.
«Estamos deportando a criminales, no a familias trabajadoras», aseguró el mandatario, al subrayar que su política migratoria está siendo aplicada de forma “cautelosa y selectiva”, aunque numerosos grupos de derechos humanos han denunciado casos de deportaciones de personas sin antecedentes penales y con arraigo en el país.
Al referirse a la situación económica, Trump afirmó que “vienen tiempos excelentes” para la economía estadounidense y pronosticó una recuperación acelerada gracias a sus políticas fiscales y de desregulación. Sin embargo, encuestas recientes indican una creciente preocupación entre los ciudadanos por las medidas comerciales y migratorias adoptadas por la administración.
En sus primeros tres meses en el poder, el gobierno de Trump ha reforzado las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), priorizando arrestos de inmigrantes indocumentados, incluso aquellos sin antecedentes penales graves, lo que ha generado críticas y protestas a nivel nacional.
Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han alertado sobre el efecto disuasivo de estas acciones, que ha provocado que muchas personas eviten acudir a hospitales, escuelas o reportar delitos por miedo a ser detenidas.
A pesar de las controversias, Trump sostuvo que sus medidas buscan “restaurar el orden y hacer cumplir las leyes migratorias”, enfatizando que se trata de proteger el empleo y la seguridad de los ciudadanos estadounidenses.



