Trump deja abierta la posibilidad de un tercer mandato, pero la Constitución lo prohíbe
A pesar de que la Constitución de Estados Unidos prohíbe expresamente que un presidente sea elegido para más de dos mandatos, algunos seguidores de Donald Trump ya fantasean con la idea de que el republicano busque un tercer mandato en 2028. En los primeros 100 días de su segundo mandato, Trump ha dejado entrever que no descarta la posibilidad, incluso a través de su empresa, que ha comenzado a vender gorras con el lema “Trump 2028”.
En una reciente entrevista con la revista Time, Trump mencionó que no le gusta recurrir a “lagunas legales”, pero también señaló que recibe una gran cantidad de peticiones de sus seguidores para que continúe en el poder, asegurando que está haciendo un excelente trabajo como presidente.
La Constitución y sus límites
Sin embargo, la Vigesimosegunda Enmienda de la Constitución es clara en cuanto a la limitación de los mandatos presidenciales: “Nadie podrá ser elegido presidente más de dos veces”. Esta enmienda fue ratificada en 1951, luego de que Franklin D. Roosevelt fuera elegido para cuatro mandatos, lo que generó preocupaciones sobre la concentración de poder.
¿Se puede cambiar la Constitución?
El único camino para que Trump pueda intentar un tercer mandato sería a través de una reforma constitucional, pero expertos como Derek Muller, profesor de Derecho de la Universidad de Notre Dame, aseguran que es casi imposible que eso suceda. Para aprobar una enmienda constitucional, se requiere una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso y la ratificación de al menos 38 de los 50 estados, un escenario altamente improbable.
Una estrategia alternativa: Trump como vicepresidente
Algunos seguidores de Trump han propuesto una estrategia alternativa: que se postule como vicepresidente en 2028 junto al actual vicepresidente, JD Vance. La idea sería que, en caso de ganar, Vance renunciara al cargo de presidente, permitiendo que Trump asumiera el poder como vicepresidente y se convirtiera en presidente por sucesión.
Sin embargo, esta opción también enfrenta barreras constitucionales. La Decimosegunda Enmienda establece que “ninguna persona inelegible para el cargo de presidente será elegible para vicepresidente”, lo que impediría que Trump ocupara el cargo de vicepresidente debido a su inelegibilidad para un tercer mandato.
Según expertos, este plan sería aún más incierto, ya que requeriría un fuerte consenso bipartidista y una interpretación flexible de la Constitución, algo poco probable en el contexto político actual.



