Tribunal del Distrito Nacional condena a cinco años de prisión a Francelys María Furcal por la muerte del comerciante chino Zongxin Chen
El Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, compuesto por los jueces Keila Pérez, Elías Santini y Arialeyda Méndez Batista, dictó este miércoles una sentencia condenatoria de cinco años de prisión contra Francelys María Furcal Rodríguez, quien fue hallada culpable de la muerte del comerciante chino Zongxin Chen. El hecho ocurrió el 21 de abril de 2021, en una ferretería ubicada en el ensanche Gregorio Luperón, Distrito Nacional.
La acusada fue condenada por el crimen tras un proceso judicial en el que se presentaron diversas pruebas. Según las evidencias, Furcal apuñaló a su empleador con un cuchillo de 12 pulgadas después de que él la agrediera previamente, hecho que fue registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento donde ambos trabajaban.
Durante el juicio, la defensa de Furcal argumentó que su cliente actuó en defensa propia, ya que había sido víctima de agresiones por parte de Chen, lo que le generó un temor real por su vida. La defensa alegó que la acusada reaccionó impulsada por el miedo a las posibles consecuencias de las agresiones previas sufridas a manos de su empleador, quien, según su versión, la había atacado antes de que ella respondiera de forma fatal.
Por su parte, el Ministerio Público solicitó una condena de 20 años de prisión para Furcal, considerando que el crimen no fue una reacción legítima de defensa, sino un acto desproporcionado. El órgano acusador presentó evidencias que refutaron la versión de la defensa, señalando que el ataque no fue justificado bajo los principios de la legítima defensa.

El abogado defensor de Furcal, Tomás Castro, insistió durante el juicio en que su cliente actuó bajo un «delirio de persecución» y un temor real de represalias por parte de Chen, quien, según su defensa, era un hombre que representaba un poder económico y político significativo dentro de la comunidad china en la República Dominicana. Según Castro, Furcal sintió que su vida estaba en peligro no solo por el comportamiento violento de Chen, sino también por la influencia que este pudiera tener en la sociedad.
El tribunal, tras escuchar las declaraciones de ambas partes y analizar las pruebas, declaró culpable a Francelys María Furcal, pero considerando las circunstancias del caso, impuso una pena de cinco años de prisión. Este fallo fue visto por algunos como una sentencia intermedia, que reconoce las circunstancias de violencia previas a las que estuvo expuesta la acusada, pero sin dejar de lado la gravedad del acto cometido.
El caso de Furcal ha generado gran atención pública, especialmente por la tensión que puede existir entre las diferentes comunidades extranjeras en el país, y la discusión sobre el límite entre la legítima defensa y el uso desproporcionado de la violencia en situaciones de agresión. La condena, aunque menor a la solicitada por el Ministerio Público, pone fin a un proceso judicial que involucró aspectos complejos tanto legales como sociales.
Este caso sigue siendo un tema de debate entre expertos en derecho penal y la sociedad, quienes se preguntan sobre el alcance de la legítima defensa en situaciones de violencia laboral y las implicaciones que este tipo de crímenes tienen sobre las dinámicas de poder dentro de las comunidades extranjeras en el país.



