Santo Domingo. – A pocos días del inicio oficial de la temporada ciclónica, las familias afectadas por el colapso de edificaciones durante el paso de la tormenta Laura en 2020 denuncian el retraso en la canalización de la cañada Las 800 y la falta de entrega de los apartamentos que les fueron prometidos por el presidente Luis Abinader tras el desastre.
El 23 de agosto de 2020, la tormenta provocó el colapso de dos edificios y una vivienda en el sector Las 800, dejando sin hogar a once familias. Desde entonces, aseguran vivir en la incertidumbre, sin una solución definitiva y sin apoyo constante del Gobierno.
Valeriana Fortuna, una de las damnificadas, señaló que durante un tiempo recibían una indemnización de RD$3,000 mensuales para el pago de alquiler, pero llevan cinco meses sin recibir nada. “Yo llevo cinco años pagando RD$9,500 de alquiler y no nos dan respuesta de nada”, lamentó.
Los afectados recuerdan que el presidente Abinader, acompañado por la alcaldesa Carolina Mejía y el director de la Caasd, Felipe Suberví, visitó la zona y prometió soluciones inmediatas, incluyendo una indemnización mensual hasta la entrega de nuevas viviendas. Esa promesa, afirman, no se ha cumplido.
Kenia Sánchez, otra de las damnificadas, hizo un llamado al mandatario: “¿Dónde está la palabra del señor presidente que nos dijo que nos pagará el alquiler hasta que nos entreguen nuestros apartamentos?”
A esto se suma la preocupación por el lento avance del proyecto de canalización de la cañada Las 800, que se suponía sería inaugurado en abril, según promesas hechas en febrero por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y el director de la Caasd.
Actualmente, los trabajos avanzan a paso lento, con apenas cinco obreros operando maquinaria en el área. Los comunitarios denuncian que las recientes lluvias demostraron la insuficiencia de la infraestructura instalada, ya que el agua sobrepasó el nivel de una de las paredes del canal.
“Yo no confío en que ese proyecto vaya a funcionar… Para mí se necesitan cuatro tuberías, no dos”, expresó un residente conocido como El Primo.
José Pérez, comerciante local que perdió su negocio por las inundaciones en 2020, dijo sentirse preocupado por lo que pueda suceder este año. “Aquí han muerto personas por estas inundaciones y se aproxima la temporada de lluvias. Deberían de acelerar ese proyecto”, expresó.
Las familias afectadas —entre ellas los Fortuna, Vizcaíno, Sánchez, Ortiz y otros— insisten en que el Gobierno debe cumplir su compromiso, tanto con la entrega de apartamentos como con la culminación del proyecto de canalización para evitar nuevas tragedias.



