La medida busca garantizar la transparencia en el uso de fondos públicos y fortalecer el control sobre los servicios prestados
13 de septiembre de 2025 — Santo Domingo, República Dominicana. El Seguro Nacional de Salud (SENASA) anunció este jueves que suspenderá los contratos con al menos diez centros de salud privados que actualmente operan bajo el régimen subsidiado. La institución informó que, en lugar de mantener contratos fijos, procederá a pagarles exclusivamente por los servicios efectivamente prestados a los afiliados.
La decisión forma parte de un proceso de revisión y reestructuración de los mecanismos de contratación y pago a prestadores de servicios de salud que participan en el sistema público de protección social.
“Esta medida tiene como objetivo asegurar el uso eficiente y transparente de los recursos del Estado, evitando pagos anticipados o indebidos a centros que no cumplen con los estándares establecidos o que presentan inconsistencias en su operación”, explicó el director ejecutivo de SENASA, [nombre del director], durante una rueda de prensa realizada en la sede de la institución.
Se mantiene la atención a los afiliados
SENASA aseguró que la suspensión de contratos no afectará la atención de los usuarios del régimen subsidiado, el cual beneficia a más de cinco millones de dominicanos de escasos recursos. Los servicios continuarán brindándose con normalidad, y los centros involucrados seguirán recibiendo pagos por cada procedimiento o consulta que efectivamente realicen.
“Esto no es una ruptura del servicio, sino un cambio en el modelo de relación. Los centros seguirán atendiendo a los afiliados, pero ahora deberán reportar de forma clara y justificada cada servicio para recibir el pago correspondiente”, detalló el funcionario.
Centros en evaluación
Aunque no se revelaron públicamente los nombres de los centros afectados, SENASA informó que se trata de establecimientos ubicados en distintas provincias del país y que la medida se basa en auditorías realizadas durante los últimos meses.
Entre los hallazgos detectados en estas auditorías figuran: facturación duplicada, cobros por servicios no realizados, falta de personal médico calificado, e irregularidades en el cumplimiento de las normativas de calidad y seguridad del paciente.
Las autoridades señalaron que esta nueva modalidad de pago por servicio también permitirá mejorar el monitoreo del desempeño de los prestadores, así como implementar sistemas más rigurosos de control y fiscalización.
Reacciones
La medida ha generado reacciones divididas. Mientras algunos sectores del sistema de salud valoran positivamente la iniciativa como un paso hacia una mayor eficiencia y transparencia, otros representantes de clínicas privadas han expresado preocupación por posibles retrasos en los pagos y el impacto financiero que esto podría tener sobre sus operaciones.
SENASA reiteró que continuará dialogando con los prestadores para garantizar una transición ordenada y justa. “El objetivo no es castigar a nadie, sino proteger los recursos públicos y asegurar que cada dominicano reciba la atención que merece”, concluyó el director.


