República Dominicana ha logrado un importante avance en la lucha contra el hambre, reduciendo la tasa de pobreza alimentaria del 20.4 % al 6.7 % en los últimos años, según un informe presentado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo. Este progreso refleja los esfuerzos del gobierno por mejorar la seguridad alimentaria y combatir la pobreza extrema en el país.
El presidente Luis Abinader celebró este logro como una muestra del compromiso del gobierno con las familias más vulnerables. «Este es un paso importante hacia una República Dominicana más justa, donde todos los ciudadanos tengan acceso a los alimentos necesarios para vivir con dignidad», declaró Abinader.
El informe destaca varias políticas que han contribuido a esta reducción, entre ellas el Programa Supérate, que entrega asistencia alimentaria a los hogares más necesitados, y el apoyo a la producción local de alimentos, que ha mejorado la disponibilidad de productos frescos a precios más accesibles. Además, se ha intensificado la educación nutricional y la inversión en programas de salud pública.
La disminución del hambre ha tenido un impacto positivo en la salud pública, especialmente en los niños y madres, al reducir la desnutrición infantil y mejorar los índices de salud materna. «Una población bien alimentada es más productiva y tiene más oportunidades para desarrollarse», afirmó María José Martínez, ministra de Salud Pública.
A pesar de estos avances, el gobierno reconoce que aún existen retos, especialmente en las zonas rurales más empobrecidas. El presidente Abinader afirmó que, aunque se han logrado grandes progresos, el compromiso del gobierno sigue siendo garantizar que ningún dominicano pase hambre.
Con esta reducción significativa, República Dominicana avanza hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente el ODS 2, que busca erradicar el hambre y mejorar la nutrición en todo el mundo.
«Este es solo el comienzo, seguimos trabajando para asegurar que todos los ciudadanos tengan acceso a una vida plena y saludable», concluyó Abinader.



