El Dr. Senén Caba, presidente del CMD, explicó en rueda de prensa que el metapneumovirus no es un virus de nueva aparición, sino que ha circulado en la población mundial durante años sin causar alertas significativas. «Este brote en China está siendo monitoreado de cerca, pero hasta ahora no presenta indicios de que tenga el potencial de convertirse en una pandemia».
El metapneumovirus se transmite principalmente por gotas respiratorias, a través de tos, estornudos o contacto directo, y provoca síntomas respiratorios similares a las de otras infecciones virales, como fiebre, tos y dificultad para respirar. En su mayoría, los casos son leves y no requieren hospitalización.
Recomendaciones a la población
El CMD ha recomendado que, si bien no hay razones para una alarma generalizada, es importante mantener las medidas de prevención estándar para evitar la propagación de cualquier infección respiratoria. Entre estas medidas destacan el lavado frecuente de manos, el uso de mascarillas en lugares cerrados,
Además, el Colegio Médico sugirió que las autoridades de salud en la República Dominicana sigan vigilando de cerca cualquier cambio en los patrones de propagación del metapneumovirus en otras partes del mundo y mantengan una pronta respuesta ante cualquier posible caso.
Situación en China bajo control
El Ministerio de Salud de China ha reportado un aumento en los casos de metapneumovirus, especialmente en áreas urbanas, pero ha destacado que la situación está bajo control y no se espera una expansión masiva. Las autoridades chinas han reforzado las medidas de prevención y han intensificado la vigilancia epidemiológica, mientras que los hospitales están gestionando los casos con protocolos estándar para enfermedades respiratorias virales.
A pesar de la alarma inicial generada por el brote de metapneumovirus en China, el CMD ha subrayado que la situación está lejos de constituir una amenaza pandémica como la que provocó el COVID-19. Los expertos insisten en que el virus es tratable y que su capacidad de propagación no presenta riesgos inmediatos para la población global, aunque se continuará monitoreando la evolución del brote.



