Las autoridades estatales de Nueva York desmantelaron una red criminal que alcanzó los 2 millones de dólares en ventas de mercancía robada. La operación, liderada por la pareja dominicana Christopher e Yvelisse Guzmán, comercializaba productos de alta gama a precios mucho más bajos que los del mercado, desde Queens hasta Maryland y la República Dominicana.
El secretario de Seguridad Pública de Nueva York, Marcos González Soler, explicó que el objetivo de la red era revender los productos robados, que incluían cosméticos de marcas reconocidas como Sephora y Ulta Beauty, a un precio significativamente inferior al de su venta al por menor. Además, la mercancía sustraída abarcaba otros artículos de alto valor, incluyendo armas de fuego, según detalló el funcionario en una entrevista con Univisión 41.
González Soler explicó que los miembros de la red, que involucraban a más de 50 personas, operaban de manera organizada. Los acusados pagaban a los conductores de camiones para desviar la mercancía destinada a tiendas legales como Sephora y Ulta Beauty, llevándola en cambio a sus propios locales y centros de distribución.
«El modus operandi de esta red era obtener productos robados a través de internet y revenderlos a precios mucho más bajos que los que se encontrarían en las tiendas oficiales», explicó González Soler.
La caída de esta red fue anunciada el martes 26 de noviembre en una conferencia de prensa que contó con la presencia de la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, y la fiscal del distrito de Queens, Melinda Katz. Ambas autoridades destacaron la importancia de la cooperación interinstitucional en la lucha contra el crimen organizado y el tráfico de bienes robados en la región.
«Este es un golpe significativo a una red criminal que ha afectado tanto a las empresas legítimas como a la seguridad pública», señaló la gobernadora Hochul, quien enfatizó que las investigaciones seguirán para identificar a todos los involucrados y desarticular completamente la operación.
El caso sigue siendo investigado, y se espera que se presenten más cargos a medida que se avanza en la identificación de los responsables. La caída de esta red subraya la creciente amenaza del robo en línea y el tráfico de bienes robados a través de canales no oficiales.



