El Mercado Nuevo de la Duarte continúa enfrentando serias dificultades debido a la crisis del sector eléctrico en el país. A partir de las doce del mediodía, algunos pasillos del mercado se sumergen en la oscuridad debido a los frecuentes apagones, los cuales persisten hasta las cuatro o cinco de la tarde, afectando la operatividad de los comerciantes, quienes se ven obligados a adaptarse a condiciones precarias para mantener sus negocios a flote.
Plutarco de la Rosa, un vendedor de carnes, es uno de los afectados por la constante falta de electricidad. Para poder realizar su trabajo, Plutarco se ve obligado a utilizar la linterna de su celular, ya que la visibilidad dentro de su establecimiento es casi nula. «Si se ve el negocio oscuro, las ventas se ven oscuras también», expresó, destacando que las interrupciones en el suministro eléctrico han afectado significativamente sus ventas.
Según otros comerciantes como Rafael Sánchez, la situación se ha agravado en los últimos días, con apagones que se prolongan hasta por seis horas. «Es precario el mercado cuando está así a lo oscuro», comentó. Algunos vendedores se han visto en la necesidad de recurrir a inversores para mantener la operación, aunque esto no garantiza una solución duradera, ya que no todos cuentan con estos dispositivos.
Uno de los sectores más perjudicados por la falta de electricidad es el de los embutidos y carnes, productos que requieren mantenerse a temperaturas adecuadas para evitar su deterioro. La interrupción del suministro eléctrico pone en riesgo la frescura de estos productos, lo que se traduce en posibles pérdidas económicas para los comerciantes. «La mercancía se deteriora. Eso es una problemática principal para nosotros los que vendemos embutidos y carnes», explicó Alexander Decena, un vendedor cuyo establecimiento también se encontraba sin luz.



