Baten récords de patentamientos en China e India. Pero nuestro hemisferio aún es escéptico. Juan Felipe Munoz analizó los cuatro motivos.
Este 2024 pudimos ver cómo se desvanecía la fuerte demanda de autos eléctricos que se produjo en los años 2022 y 2023. Las ventas o patentamientos de estos vehículos siguieron creciendo en Europa, Estados Unidos y muchos otros mercados de Occidente, pero en porcentajes mucho más bajos de lo esperados.
En cambio, China e India, con sus industrias masivas y sus incentivos, siguen cambiando cada vez más conductores de autos de nafta/diesel a vehículos eléctricos (BEV) o híbridos enchufables (PHEV). Mientras que hasta octubre los vehículos eléctricos (BEV y PHEV) representaban el 40% en China, en Europa se situaban en el 22% y en Estados Unidos en apenas 9.9%. ¿Qué está pasando en el sector y por qué los consumidores occidentales no responden positivamente a una oferta de vehículos eléctricos cada más amplia y competitiva?
Estos son los cuatro motivos principales.
1. El precio
El precio: esta es la principal razón por la que muchos automovilistas de Europa y Estados Unidos no compran vehículos eléctricos. Sencillamente, son demasiado caros en comparación con los autos de nafta o diesel.
Según datos de JATO Dynamics, el precio medio de venta al público de un auto eléctrico en septiembre de 2024 era un 32% más alto que el de un auto de combustión en Europa y un 18% más alto en Estados Unidos. La diferencia de tarifas sigue siendo muy grande, sobre todo teniendo en cuenta que los precios de los autos en general subieron mucho en los últimos cinco años.
Precio medio de venta al público de un coche nuevo
Datos: JATO, septiembre de 2024
2. La recarga
Aunque la infraestructura de recarga está mejorando en Europa, Estados Unidos y muchos otros países, sigue siendo un gran interrogante para los compradores potenciales de eléctricos. Según ACEA, a finales del año pasado había un total de 630.000 puntos de recarga públicos (PCP) en toda la Unión Europea. La industria vendió unos 8.2 millones de autos eléctricos e híbridos enchufables entre 2015 y 2023. Es decir, 13 vehículos por cargador (suponiendo que todos estos automóviles sigan en uso=. En el caso de Estados Unidos, la proporción se eleva a casi 29 vehículos por cargador.
3. El valor de reventa
Dado que los vehículos electrificados son relativamente nuevos en la industria (no existen desde hace décadas como los autos de nafta o diesel), todavía existen muchos mitos y dudas sobre su confiabilidad. También preocupa el ciclo de vida de las baterías, que suponen en promedio el 28% de su costo. Además, hay una carencia importante de autos usados que acerquen a la gente a la electrificación y sirvan de ejemplo. Hasta que no se extienda una cultura del vehículo eléctrico y haya conductores más formados, será difícil disipar estos mitos que afectan inequívocamente a los valores residuales de los vehículos a batería.
4. Autonomía
Detenerse a llenar el tanque de un auto de nafta o diesel no es una actividad agradable. Hay que encontrar la estación de servicio indicada, apagar el motor y esperar unos minutos hasta que el depósito se llene. Todo el proceso puede durar unos cinco minutos, dependiendo de la cola que haya en la estación. Si muchos automovilistas ya detestan esta rutina, ¿qué ocurriría si el proceso de recarga aumentara su duración a 30 o 50 minutos?
Los cargadores rápidos y las mejores baterías deberían evitar estos largos tiempos de espera. Pero, hasta la fecha, un automovilista tarda mucho más en cargar un auto eléctrico que en reabastecer un vehículo de combustión.



