El Observatorio Nacional para la Protección del Consumidor (Onpeco) advirtió sobre la necesidad de proteger a los productores de arroz ante el ingreso al país de este cereal libre de aranceles, medida que se implementará el próximo año tras el cese de su protección arancelaria.
En un comunicado de prensa, Onpeco señaló que el arroz dominicano forma parte esencial de la cultura culinaria criolla y que los consumidores han demostrado preferir la calidad del arroz producido localmente, caracterizado por su color blanco, grano entero y sabor único, atributos generados por el ecosistema y las manos que lo cultivan.
«El mayor riesgo para el país es que ingrese al mercado arroz importado con precios muy por debajo del arroz criollo, lo que inicialmente podría atraer a los consumidores por su atractivo costo. Sin embargo, esto podría llevar a la desaparición de la producción nacional, haciendo al país dependiente de las importaciones y generando un monopolio entre los importadores, quienes eventualmente impondrían precios», advirtió la entidad.
Onpeco recordó el caso de Haití, donde la dependencia de las importaciones tras la desaparición de sus productores locales afectó gravemente su suministro y su economía alimentaria.
El organismo consideró que el decreto 693-24, emitido recientemente por el presidente de la República, no tendrá efectos significativos para los consumidores, ya que un decreto no puede anular un acuerdo internacional.
La entidad argumentó que la República Dominicana es autosuficiente en la producción de arroz, generando 15 millones de quintales anualmente, según cifras oficiales, mientras el consumo interno es de aproximadamente 14 millones de quintales, lo que elimina la necesidad de importaciones.
Onpeco también advirtió sobre los riesgos de depender de importaciones en un país insular, señalando que posibles catástrofes o conflictos internacionales podrían comprometer la seguridad alimentaria.
«Con el Tratado de Libre Comercio, se nos vendió la idea de que tendríamos alimentos baratos, pero no se consideraron las consecuencias del monopolio y otros trastornos que afectarían a los consumidores», señaló el observatorio.



