NUEVA ORLEANS (EE.UU.). – La Policía de Nueva Orleans colocó este jueves barreras avanzadas que no sabía que tenía y que podrían haber impedido que Shamsud Din Jabbar, autor de un atropello intencionado en el que murieron en Año Nuevo 14 personas, no hubiese ingresado a toda velocidad por la abarrotada Bourbon Street.
«Verán ahora lo que llamamos arcos amarillos, que se colocan a lo largo de la acera, que tienen como objetivo prevenir que alguien o, en este caso, que este terrorista hubiera subido por la acera. Retrasa a cualquiera que intente penetrar nuestros objetivos. Estas son las diferencias en el barrio», indicó Kirkpatrick.
«No sabía que los teníamos, pero los teníamos y ahora los hemos podido instalar», indicó la jefa de Policía a las preguntas de los periodistas en la reapertura de Bourbon Street, donde perdieron la vida al menos 14 personas por el ataque de Jabbar, de 42 años, veterano del Ejército y nacido en Texas.
Las barreras metálicas en forma de L pesan más de 300 kilogramos y sirven para ser instaladas en eventos masificados y evitar la embestida de vehículos en zonas peatonales y fueron esenciales el pasado año en un suceso similar en California.
El consejero delegado de Meridian Rapid Defense Group confirmó que esas barreras, hoy instaladas en la céntrica y concurrida Bourbon Street, son las mismas que hace ocho años compró la ciudad de Nueva Orleans y que están certificadas por el Departamento de Seguridad Nacional.
Además de las barreras metálicas, la Policía de Nueva Orleans instaló este jueves barreras móviles para bloquear las calles y camiones que pueden ser usados como barricadas.
Jabbar realizó un brusco giro sobre las 3 de la mañana del Año Nuevo e ingresó a Bourbon Street, peatonalizada en ese momento, para avanzar durante unas cuatro cuadras a toda velocidad hasta impactar contra una grúa.
Por el camino dejó al menos 14 muertos y decenas de heridos que celebraban la entrada de año. Según las investigaciones el hombre de 42 años se había inspirado en el Estado Islámico y cargaba una bandera de ese grupo. Abandonó el vehículo disparando hasta que fue abatido por dos de los alrededor de 400 policías desplegados durante las fiestas.



