El mandatario hizo estas declaraciones durante un acto transmitido por la televisión estatal venezolana, en el que reiteró su respaldo al Gobierno cubano y condenó las sanciones impuestas por Washington, calificándolas como un “acto de crueldad histórica” contra el pueblo cubano.
“Si Estados Unidos quiere verdaderamente ayudar al pueblo de Cuba, no tiene que enviar discursos ni promesas, sino eliminar el bloqueo económico que asfixia a las familias cubanas desde hace más de 60 años. Esa sería la única ayuda sincera, humana y efectiva”, expresó Maduro, quien ha sido uno de los más férreos defensores del régimen de La Habana en el continente.
El líder venezolano sostuvo que las sanciones estadounidenses son “una forma moderna de guerra económica” que impide el desarrollo del país caribeño y limita su acceso a recursos esenciales como alimentos, medicinas, combustibles y tecnología. Afirmó que, pese a las adversidades, Cuba ha demostrado una “dignidad ejemplar” y una “resistencia heroica” ante las presiones internacionales.
Maduro también criticó lo que consideró una política de doble moral por parte de Washington, señalando que mientras Estados Unidos anuncia supuestos gestos humanitarios hacia Cuba, mantiene intactas las medidas que —según él— “han causado dolor, pobreza y sufrimiento innecesario a generaciones enteras”. “El pueblo cubano no necesita limosnas ni paliativos; lo que necesita es justicia y respeto a su soberanía”, agregó.
El presidente venezolano aprovechó la ocasión para hacer un llamado a la comunidad internacional, especialmente a los países de América Latina y el Caribe, para que exijan el fin del embargo y se solidaricen con el Gobierno cubano en su lucha por la autodeterminación. “Cuba ha sido solidaria con todos nuestros pueblos, enviando médicos, maestros y profesionales cuando más los necesitábamos. Ahora nos toca a nosotros alzar la voz por ellos y exigir el fin de esa política criminal”, manifestó.
Las declaraciones de Maduro se producen en un contexto de creciente presión diplomática en la región. Diversos gobiernos latinoamericanos y organismos internacionales, como las Naciones Unidas, han solicitado en repetidas ocasiones el levantamiento del embargo estadounidense, argumentando que sus efectos humanitarios son incompatibles con el derecho internacional y con los principios básicos de la convivencia entre naciones.
El Gobierno de Estados Unidos, por su parte, ha sostenido que las sanciones buscan presionar reformas políticas y democráticas dentro del régimen cubano, aunque ha reconocido la posibilidad de revisar algunas restricciones para facilitar el envío de ayuda humanitaria y remesas. Sin embargo, hasta el momento, el bloqueo sigue siendo una de las políticas más inamovibles de la relación entre ambos países.



