El economista Haivanjoe Ng Cortiñas expresó este miércoles su preocupación por el aumento del saldo de la deuda pública del sector no financiero dominicano, registrado a marzo de 2025, así como por la tendencia creciente que ha mostrado tras la situación adversa generada por la COVID-19.
“El hecho de que el saldo de la deuda pública haya alcanzado los US$ 59,780.9 millones a marzo de 2025, y que la presión de dicha deuda sobre el PIB se sitúe en un 46.50 %, son señales inequívocas de que algo no marcha bien en la economía pública dominicana, pudiendo arrastrar al sector privado si continúa el ascenso de la deuda”, indicó Ng Cortiñas.
El economista agregó que es motivo de preocupación que, en términos anualizados, de marzo de 2024 a marzo de 2025, el saldo de la deuda —que representa lo que realmente debe el país— haya crecido en US$ 4,495 millones, el incremento más alto desde la recuperación de la economía tras la pandemia.
Señaló que el panorama de la deuda pública se complica aún más considerando que, en términos relativos, la presión deuda/PIB alcanzó el 46.50 %, la más elevada desde que la economía dominicana comenzó su recuperación en 2022.
Ng Cortiñas destacó que, así como el actual gobierno suele celebrar el rompimiento de récords, en el caso de la deuda también lo ha hecho, ya que el saldo actual representa el nivel más alto en la historia económica de la República Dominicana.
“Los elevados indicadores de la deuda pública permiten pensar que estamos, sin duda, frente a un problema que, a corto plazo, podría convertirse en una crisis de refinanciamiento. Esto es especialmente preocupante porque el ritmo de crecimiento de la deuda supera al de la actividad económica, con un aumento del 8.1 % a marzo de 2025 frente al 3.2 % de crecimiento del PIB en dólares”, enfatizó.
Añadió que la situación actual de la deuda ha influido en que la tasa de interés bancaria no haya bajado, sino que, por el contrario, haya aumentado, lo cual afecta el dinamismo económico. Esta realidad se refleja en el débil comportamiento del PIB, que registró un crecimiento acumulado de apenas 1.5 % en el primer bimestre de 2025.
Advirtió que, de continuar esta tendencia, se verían comprometidos la calificación crediticia del país, la inflación, la estabilidad cambiaria y, de manera seria, el presupuesto nacional.
“El nivel de la deuda pública y su trayectoria representan un motivo de alarma para la economía dominicana”, concluyó el economista Haivanjoe Ng Cortiñas.



