Entidades y gremios organizados por mujeres empresarias, sindicalistas, políticas y de la sociedad civil, salieron al frente a las recientes declaraciones del pastor Ezequiel Molina Rosario, quien atribuye a la mujer que trabaja para el éxito un descuido en el hogar, durante su mensaje en la celebración de la “Batalla de la Fe”, con motivo a las festividades de Año Nuevo.
Las féminas entienden que los pronunciamientos del religioso, en el sentido de “que la descomposición social que impera en República Dominicana probablemente tenga su origen en la dependencia laboral de muchas madres, las cuales deben dejar sus hijos en el hogar para poder emprender sus proyectos”, se enmarca dentro de un contexto discriminatorio y que no reconoce los enormes aportes que las mujeres realizan en múltiples roles.
“En mi experiencia y conocimiento de más de 70 años, porque tengo 80 de edad, qué yo he visto, usted puede haber visto lo contrario a lo que yo he visto, pero yo he visto que detrás de cada mujer exitosa en los negocios y las empresas, detrás de cada mujer exitosa, lo más probable es que haya un hogar descuidado, no me tire piedras, pero eso es así”, puntualizó Molina Rosario.
Tras estas declaraciones, que escandalizaron a gran parte de la sociedad dominicana, expresaron sus críticas la vicepresidenta de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), Eulogia Familia; Rossy Escotto, presidenta de la Federación de Mujeres Empresarias Dominico Internacional (FEM); Verónica Núñez Cáceres, presidenta de la Asociación Nacional de Mujeres Empresarias, Ejecutivas y Profesionales (Anmepro); así como el Foro de Mujeres Periodistas Dominicanas y la senadora Aracelis Villanueva, quien preside la Comisión Permanente de Género del Senado de la República.
Lamentó que una voz que tiene penetración en determinados segmentos de la población, dentro de las que hay mujeres exitosas, enfoque el tema del deterioro familiar desde la perspectiva del deber y la obligación de la mujer, sin enfocar los elementos económicos y sociales que hoy inciden en la sociedad y en las familias excluidas o limitadas, sobre todo por las políticas públicas de protección social integral.



