La creciente producción, procesamiento e intercambio de volúmenes cada vez mayores de datos digitales debido a la evolución de la tecnología y a su aplicación cada vez más generalizada, harán necesarios nuevos sistemas para almacenarlos, que sean más eficaces que los soportes actuales y superen sus limitaciones, adelantan los especialistas.
Actualmente las cantidades de datos que se manejan en los grandes centros de computación se miden en petabytes o PB, (un PB representa el contenido de unos mil millones de libros o unos 500,000 millones de páginas de texto), pero las cantidades de datos utilizadas en estas instalaciones seguirán creciendo, e involucrarán el procesamiento de volúmenes de datos tan enormes que deberán calcularse en unidades mayores que el petabyte, según avizoran los especialistas.

El sector se dirige hacia la Era de los Yottabytes«, afirma Christian Pflaum, director ejecutivo (CEO) de Cerabyte, empresa que está desarrollando una nueva tecnología de almacenamiento de datos basada en los cristales cerámicos, con el apoyo económico de la compañía tecnológica Pure Storage.
Rumbo a la era de los Yottabytes
Un petabyte comprende enormes cantidades de datos, que se manejan en ordenadores centrales y centros de servidores, y se utiliza como la unidad de información más importante en este ámbito, según explican desde la compañía Ionos.
Un PB es una unidad de medida de la capacidad de memoria o del tamaño de los datos equivalente a 1024 terabytes (TB), mientras que el terabyte es la medida habitual en la que se mide las cantidades máximas de datos que pueden almacenan las memorias convencionales de tipo SSD y HDD de hoy en día.
Las necesidades globales de almacenamiento de archivos, cada vez más complejas, ya están fomentando que los datos que se almacenan se midan en algunos casos en zettabytes o ZB (un ZB equivale aproximadamente a un millón de petabytes).
Y debido a la creciente incorporación de sistemas de inteligencia artificial (IA), cada vez más potentes y en cada vez más ámbitos, — tal y como explica Christian Pflaum—, será cada más frecuente y necesario calcular los datos utilizando como unidad de medida el yottabyte o YB, que equivale a la astronómica cantidad de alrededor de 1,000 millones de petabytes.
Harán falta nuevos soportes tecnológicos para almacenar esas enormes cantidades de información, y también para preservarla y acceder a ella con la rapidez necesaria, según adelantan los especialistas.




