El retiro de la reforma fiscal ha limitado la capacidad del Gobierno para aumentar la inversión pública, que actualmente converge hacia el 2 % del PIB, mientras que el pago de intereses ya representa el 4 % del PIB.
Díaz destacó que la estabilidad macroeconómica sigue siendo un pilar clave para la República Dominicana, con un crecimiento del 5.0 % y una inflación de 3.3 % en 2024. No obstante, advirtió que el panorama fiscal enfrenta retos significativos.
En el ámbito monetario, resaltó que en noviembre de 2024 el Banco Central liberó RD$ 35,000 millones para impulsar el financiamiento en vivienda y construcción. Sin embargo, las tasas de interés siguen elevadas, restringiendo el acceso al crédito en algunos sectores.
En relación con la provincia Sánchez Ramírez, señaló el crecimiento del sistema financiero, con la cartera de créditos pasando de RD$ 3,000 millones en 2012 a RD$ 12,000 millones en 2024, y un aumento en los préstamos de 22,000 a 72,000. Además, indicó que la morosidad se mantiene baja, en un 3.1 %, con un 85.5 % de los créditos en categoría A.
Respecto al mercado laboral, advirtió que la informalidad supera el 50 % en sectores clave como comercio, servicios y construcción, afectando la calidad del empleo. También expresó preocupación por la incertidumbre en el sector minero, principal motor económico de la provincia. Señaló que Barrick Pueblo Viejo ha generado US$ 1,400 millones en exportaciones anuales y más de 3,000 empleos, pero sin la construcción de una nueva presa de colas, su operación no podrá extenderse más allá de 2030, lo que podría afectar la economía local.




