El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció el 7 de enero de 2025 la captura de siete presuntos «mercenarios» extranjeros, entre ellos dos ciudadanos estadounidenses, dos colombianos y tres ucranianos. Según Maduro, los detenidos planeaban llevar a cabo acciones terroristas en el país, con el objetivo de desestabilizar al gobierno y generar caos.
El mandatario venezolano calificó estos arrestos como parte de un «segundo llamado a la guerra civil», señalando que sectores de la oposición y potencias extranjeras estarían detrás de estos intentos de desestabilización. En sus declaraciones, Maduro enfatizó que el país está enfrentando una conspiración que busca fracturar la paz y desatar el caos, y aseguró que no permitirá que estos planes se lleven a cabo.
Estas detenciones se producen en un contexto de alta tensión política en Venezuela, a pocos días de la investidura presidencial de Maduro para un tercer mandato. El gobierno venezolano ha desplegado fuerzas de seguridad adicionales para garantizar la estabilidad durante este período crítico.



