La actriz y comediante Lumy Lizardo reveló lo “muy difícil” que fue interpretar el papel de Fefita la Grande durante la etapa en que enfrentaba su lucha contra el cáncer. En una reciente entrevista, Lizardo compartió con sus seguidores y medios de comunicación los retos personales y emocionales que enfrentó mientras daba vida a la icónica cantante de merengue.
“Fue muy difícil, pero tenía que hacerlo. La energía que transmitía Fefita me impulsaba a seguir adelante. Hubo momentos en que no estaba al 100%, pero mi amor por el personaje y la oportunidad de contar su historia me dieron fuerzas”, explicó Lizardo, quien estuvo bajo tratamiento médico durante el proceso de grabación de la película “Fefita: La Grande”.
La actriz, quien ha sido admirada por su capacidad para interpretar personajes profundos y complejos, destacó que el papel de la legendaria cantante le demandó un esfuerzo físico y emocional, especialmente en los días más complicados de su tratamiento. «Cada día era una lucha. Pero cuando me ponía en la piel de Fefita, sentía una conexión profunda con su energía y su fortaleza. Eso me daba la motivación para seguir trabajando”, agregó.
Una experiencia de superación y resiliencia
Lumy Lizardo explicó que este papel fue una de las experiencias más transformadoras de su carrera, ya que le permitió explorar temas como la superación, la resiliencia y el poder de la música como terapia emocional. La película sobre Fefita la Grande, lanzada este año, ha sido un éxito de taquilla, y Lizardo ha sido elogiada por su impresionante interpretación.
El testimonio de Lizardo resalta no solo la calidad de su trabajo como actriz, sino también su valentía al enfrentar una enfermedad tan grave mientras cumplía con sus compromisos profesionales. Actualmente, Lizardo se encuentra en proceso de recuperación y ha expresado su gratitud por el apoyo de su familia, amigos y fanáticos, quienes estuvieron a su lado durante todo el proceso.
Un mensaje de esperanza
Además de hablar sobre su experiencia profesional, Lumy Lizardo envió un mensaje de esperanza a aquellos que atraviesan situaciones difíciles, como su enfermedad. «No importa lo que la vida te ponga en el camino, siempre hay una razón para seguir adelante. Mi mensaje es que nunca pierdan la fe, ni el amor por lo que hacen», concluyó Lizardo, quien continúa siendo una fuente de inspiración para muchos.



