Las dificultades que enfrentan las personas con discapacidad y envejecientes en Villas Agrícolas
La falta de espacios adecuados para reuniones y servicios especializados, junto con la ausencia de infraestructuras accesibles, sigue siendo una de las principales barreras para las personas con discapacidad y los envejecientes en el sector de Villas Agrícolas, Distrito Nacional. La movilidad por las calles del sector se ha convertido en un desafío diario, ya que los más vulnerables no cuentan con los mecanismos de apoyo necesarios, como espacios seguros y accesibles.
Reclamos no atendidos y falta de respuesta institucional
Durante el encuentro «Listín en el Barrio», organizado por la Coordinadora de Organizaciones Barriales Don Bosco (Codonbosco), se visibilizó la difícil situación que viven las personas con discapacidad y los envejecientes del sector. Virginia Reinoso, presidenta de la Fundación de Discapacidad Manos Abiertas, explicó que desde 2022 solicitaron un local para la fundación, pero aún no han recibido respuesta. El local en cuestión, ubicado en la calle Sagrario Díaz, lleva años en desuso y podría ser de utilidad para las personas con discapacidad de la comunidad, pero las autoridades no han permitido su uso. «Nosotros necesitamos un lugar para poder reunirnos, porque en los lugares donde nos prestan espacios es más complicado realizar nuestras actividades», comentó Reinoso.
Necesidades urgentes de espacios adecuados y atención médica
Según Reinoso, la fundación cuenta con más de 500 miembros registrados, muchos de los cuales requieren servicios médicos y terapias especializadas. Además, subrayó la necesidad urgente de talleres de lengua de señas para mejorar la comunicación con personas sordas. «Queremos integrarnos, pero si no se entiende a las personas con discapacidad auditiva, es casi imposible», agregó.
El agua contaminada: otro reto diario para los moradores
Ariel Modesto Rosario, presidente del Consejo de Juntas de Vecinos de Villas Agrícolas, expuso que los habitantes del sector enfrentan la grave situación de recibir agua contaminada con heces fecales y malos olores. La falta de respuesta por parte de las autoridades competentes, como la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), ha intensificado este problema. «El agua llega con un color extraño y tiene un olor insoportable», comentó Rosario, quien también señaló que la escasez de agua sigue siendo un problema recurrente, afectando a más de 45,000 habitantes del sector.
Inseguridad y la necesidad de mejorar la vigilancia en las calles
La inseguridad en Villas Agrícolas también preocupa a los moradores. Yamka Ureña, secretaria general de la junta de vecinos El Milagro de Todos, denunció la falta de iluminación en las calles y la escasa presencia policial. Los vecinos temen por su seguridad, ya que en las últimas semanas varios residentes han sido víctimas de robos, especialmente en áreas como Juan Erazo y Sagrario Díaz. Además, los árboles frondosos que no han sido podados representan un riesgo adicional, pues sirven como refugio para los delincuentes. «Necesitamos más presencia policial y que nos arreglen la iluminación», solicitó Ureña.
Conclusión
Villas Agrícolas enfrenta múltiples desafíos, desde la falta de infraestructuras accesibles y espacios para la comunidad, hasta problemas graves con el servicio de agua y la inseguridad. Las personas con discapacidad y los envejecientes del sector son los más afectados por la falta de atención a sus necesidades, y aún esperan una respuesta por parte de las autoridades competentes. La situación exige medidas urgentes para mejorar la calidad de vida de estos grupos vulnerables y garantizarles los derechos básicos que merecen.


