El informe destaca cómo las estafas ‘online’ se han convertido en una herramienta clave en las redes de trata, aprovechando la creciente conectividad digital y la falta de regulación en algunos países. Los tratantes, a menudo, se hacen pasar por compañeros, parejas románticas o incluso agencias de viaje, prometiendo trabajos falsos, oportunidades educativas o una vida mejor en otro país, solo para terminar explotando a las víctimas una vez que han caído en sus trampas.
«Este fenómeno está afectando principalmente a mujeres, niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad», advirtió Ghada Waly, directora ejecutiva de la UNODC. «Los tratantes emplean técnicas sofisticadas para manipular a las personas, utilizando plataformas de redes sociales, sitios web de empleo y aplicaciones de citas para atraer a las víctimas. Una vez que estas confiadas, las redes de trata las explotan para multas laborales forzados, explotación sexuales o incluso trabajos ilegales
Según los datos del informe, las estafas online han aumentado significativamente en los últimos años, especialmente en regiones como Asia, América Latina y África, donde la pobreza, la falta de educación y las crisis sociales son factores que facilitan la captación de víctimas. Las plataformas más utilizadas incluyen sitios web de búsqueda de empleo, redes sociales populares y aplicaciones de mensajería, que permiten a los tratantes contactar directamente con las personas más vulneradas.
Impacto en las víctimas
Las víctimas de estas estafas, a menudo, no se dan cuenta de que están siendo engañadas hasta que ya han sido trasladadas a otro país o algunas condiciones extremas de explotación. Muchas veces, son despojadas de sus documentos de identidad, amenazadas con violencia o incluso vendidas a otros grupo.



