Una profunda tristeza y consternación ha invadido a los residentes del Ensanche Libertad, al oeste de Santiago, tras el hallazgo sin vida de Anibelca Toribio Gómez, de 35 años.
Anibelca, quien era enfermera y trabajaba en el área de cuidados intensivos de una clínica local, fue encontrada sin vida en su apartamento por compañeros de trabajo, después de que no se presentara a su turno el pasado día. Su dedicación a su profesión y su compromiso con la salud de los demás la habían convertido en una figura querida en su comunidad.
Según relatos de vecinos, Anibelca regresó a su hogar alrededor de las 9 de la noche. Sin embargo, al no aparecer en su jornada laboral a las 4 de la tarde del día siguiente, sus colegas comenzaron a preocuparse y decidieron buscarla. Fue entonces cuando descubrieron su cuerpo sin vida. «Era una linda enfermera y un gran ser humano; nos duele tanto que luchó tanto por salvar vidas y no pudimos hacer nada por ella», expresaron sus familiares, visiblemente consternados.
Otro ser querido añadió: «Nos duele mucho; esto nos ha sorprendido porque no sabemos cómo pasó ni por qué». La pérdida de Anibelca ha dejado un vacío en su familia y en el entorno laboral donde siempre se destacó por su dedicación y empatía.
La comunidad se mantiene a la espera de los resultados de la autopsia, con la esperanza de obtener respuestas y entender qué ocurrió con esta joven profesional que siempre puso a los demás por delante de sí misma. Hasta el momento, se desconocen las causas de su muerte, lo que ha intensificado la angustia y la incertidumbre entre sus seres queridos y la comunidad.
La tragedia de Anibelca resalta la importancia de cuidar la salud mental y emocional de los profesionales de la salud, quienes, a menudo, enfrentan situaciones difíciles mientras cuidan de los demás.



