Chicago, EE. UU. – 7 de julio de 2025. La FIFA ha confirmado este lunes que el árbitro polaco Szymon Marciniak, uno de los más cuestionados y aclamados de los últimos años, será el encargado de impartir justicia en la esperada semifinal del Mundial de Clubes 2025 entre el Real Madrid y el París Saint-Germain (PSG), a disputarse el miércoles en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Pero la elección no ha estado exenta de controversia.
Marciniak no solo ya ha dirigido en esta edición al Real Madrid —en su victoria 1-0 sobre Juventus—, sino que, a lo largo de su carrera, ha estado repetidamente en el centro de decisiones que han favorecido, en momentos cruciales, al club merengue, alimentando así la percepción —o sospecha— de una preferencia arbitral hacia el conjunto blanco.
Una designación que genera ruido
La pregunta es inevitable: ¿por qué Marciniak vuelve a dirigir al Real Madrid en el mismo torneo? A pesar de la vasta cantidad de árbitros internacionales disponibles y del alto perfil del partido, la FIFA ha optado por repetir un juez que ya ha estado en el camino madridista. Y lo más llamativo no es solo la repetición, sino el historial reciente entre el árbitro y el club español.
La designación ha causado incomodidad en el entorno del PSG, especialmente porque el mismo colegiado ha sido blanco de críticas por decisiones polémicas en favor del Madrid en otras competiciones europeas, algo que algunos aficionados y periodistas deportivos no han dudado en calificar como «tendencioso».
Antecedentes que alimentan la polémica
Szymon Marciniak es, sin duda, uno de los árbitros más influyentes y respetados del momento. Ha pitado finales de Mundial, Champions League y Copa Mundial de Clubes. Pero esa misma prominencia ha venido acompañada de episodios que abonan a la narrativa de que el Real Madrid siempre encuentra a su favor el beneficio de la duda cuando Marciniak lleva el silbato.
Entre los más recordados:
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En la Champions League 2022, varias decisiones durante los partidos de eliminación directa fueron consideradas por críticos como «convenientes» para el Real Madrid. Aunque ninguna fue escandalosa por sí sola, en conjunto crearon la percepción de que el arbitraje era —cuanto menos— complaciente.
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Este año, en los octavos de final del mismo Mundial de Clubes, Marciniak pitó el duelo entre Madrid y Juventus. El resultado: una victoria ajustada para los blancos (1-0), en un partido donde las faltas más duras del conjunto madrileño no recibieron sanciones severas, y donde la Juventus reclamó al menos un penalti no cobrado.
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En ediciones anteriores de la Champions League, también ha estado en el centro de decisiones polémicas en partidos del Real Madrid, incluyendo la anulación de un gol válido para un rival en fase de grupos, y la expulsión discutible de un defensa rival en un encuentro decisivo.
¿Un árbitro que les «sabe hablar»?
Algunos exjugadores y analistas sugieren que Marciniak mantiene una relación peculiar con ciertos futbolistas del Real Madrid, especialmente con los capitanes y jugadores veteranos. “Sabe cómo tratarlos, cómo calmarles el juego. Les tiene tomada la medida”, dijo recientemente un exárbitro UEFA en un programa español, dejando entrever que existe una dinámica de cercanía, más allá de lo reglamentario.
¿Es esto favoritismo? ¿O simplemente experiencia en gestionar plantillas complejas? La línea es delgada. Pero si se suma la reiteración de asignaciones a partidos del Madrid y las decisiones pasadas, el escepticismo es inevitable.
El PSG no lo olvida
Del otro lado, en el París Saint-Germain no se han emitido declaraciones oficiales al respecto, pero fuentes cercanas al club aseguran que la designación no ha sido bien recibida en los vestidores ni en la directiva. Y es comprensible: el PSG ha sido víctima de arbitrajes cuestionables en instancias cruciales del pasado, incluyendo el infame «Remontada» de 2017 contra el Barcelona, lo que les ha vuelto especialmente sensibles a los arbitrajes “con nombre”.
Además, figuras como Kylian Mbappé, en lo que podría ser su última temporada con el PSG, no han ocultado en el pasado su molestia ante arbitrajes que, en su opinión, “ponen las cosas cuesta arriba” para su equipo cuando se enfrentan a instituciones históricas como el Real Madrid.
Marciniak y la presión del foco internacional
Marciniak ha demostrado estar acostumbrado al peso de la crítica. Tras arbitrar la final del Mundial 2022 entre Argentina y Francia, fue ampliamente elogiado por su control del partido, aunque también fue cuestionado por su manejo del tiempo añadido y ciertos penales no señalados. Su figura no es ajena a la dualidad: es amado por los organismos de fútbol y observado con lupa por los medios.
A pesar de su indudable trayectoria, el hecho de que sea designado recurrentemente en partidos clave del Madrid genera un patrón que preocupa, sobre todo a quienes creen que las decisiones en el fútbol no siempre son inocentes ni neutrales.
Un partido de altísima tensión
La semifinal entre el Real Madrid y el PSG no solo representa un duelo futbolístico de altísimo nivel, sino también una batalla mediática y psicológica. Cualquier fallo arbitral será examinado al milímetro. Un fuera de juego milimétrico, un penalti dudoso, una tarjeta roja cuestionable: todo será interpretado bajo el prisma de un posible favoritismo si el Real Madrid sale beneficiado, sobre todo si Marciniak vuelve a estar en el centro del debate.
Por ahora, lo único cierto es que toda la presión estará sobre sus hombros. La FIFA, al designarlo, apuesta por su experiencia y templanza. Pero en un torneo que pone cara a cara a dos de los clubes más poderosos del planeta, la más mínima inclinación del silbato puede convertirse en escándalo.
¿Justicia o favoritismo? El fútbol, una vez más, será juez y parte
¿Es Szymon Marciniak simplemente el mejor árbitro disponible para el mejor partido? ¿O hay algo más detrás de su reiterada presencia en los partidos más importantes del Real Madrid? La respuesta quizá no la sabremos nunca, pero una cosa es segura: el miércoles en Nueva Jersey, el foco no solo estará sobre los cracks del balón, sino también sobre el hombre de negro con el silbato.
Y si el resultado favorece nuevamente al Real Madrid, será imposible evitar que los rumores, las críticas y las sospechas vuelvan a encenderse



