El 28 de diciembre, un vuelo procedente de Bangkok que se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Muan, en el suroeste de Corea del Sur, vivió una situación de emergencia luego de una alerta por posible colisión con aves. Según informes, la torre de control del aeropuerto advirtió al piloto sobre el riesgo de un impacto de ave mientras el avión se acercaba para aterrizar. Pocos minutos después, el piloto emitió una llamada de socorro, informando que el avión había sufrido daños que impedían el despliegue del tren de aterrizaje, lo que complicaba un aterrizaje convencional.
La amenaza de las colisiones con aves es una preocupación constante en la aviación, ya que estos impactos pueden causar daños graves, especialmente en los motores y otros sistemas críticos del avión. Kim Kwang-il, expiloto y profesor de Ciencias Aeronáuticas en la Universidad de Silla, explicó a la AFP que los impactos con aves pueden inutilizar el tren de aterrizaje, lo que hace imposible aterrizar de la forma habitual. En este tipo de escenarios, los pilotos están entrenados para realizar un «aterrizaje de panza», un procedimiento de emergencia en el cual el avión aterriza sobre su vientre, sin el uso de las ruedas.
En este caso, el piloto del vuelo ejecutó el aterrizaje de panza con una destreza excepcional. De acuerdo con los expertos, el avión aterrizó con un control notable, casi «como un cisne aterrizando con gracia en un lago», con una ligera inclinación hacia atrás que permitió un descenso suave y controlado. Kim Kwang-il destacó que, aunque este tipo de aterrizaje es diseñado para resistir situaciones extremas, la habilidad del piloto fue clave para evitar una tragedia aún mayor.
El incidente destaca no solo los riesgos asociados con los impactos de aves en la aviación, sino también la importancia de los entrenamientos rigurosos que reciben los pilotos para manejar emergencias como esta. Gracias a la habilidad del piloto y la robustez del diseño del avión, el aterrizaje se realizó sin víctimas mortales, aunque el avión sufrió daños importantes.
Este evento resalta la necesidad de medidas de seguridad cada vez más rigurosas en los aeropuertos y en los aviones, tanto para prevenir colisiones con aves como para garantizar la seguridad de los pasajeros y la tripulación en situaciones de emergencia.



