La Dirección General de Ganadería (Digega), en coordinación con la Tesorería Nacional, inició este martes el proceso de pago de indemnizaciones a los productores porcinos cuyos animales fueron sacrificados como parte de las medidas sanitarias adoptadas para controlar el brote de Peste Porcina Africana (PPA) en el país.
En esta primera fase, se entregarán 60 cheques a criadores previamente censados, con la asistencia técnica y logística de las oficinas regionales de Digega. El proceso de compensación comenzará en la región Este, según se informó mediante una nota de prensa oficial.
La inversión destinada para esta etapa inicial asciende a aproximadamente 28 millones de pesos, los cuales están dirigidos a resarcir a los productores ubicados tanto en los focos donde se detectaron los primeros casos de la enfermedad como en los perifocos, es decir, las zonas aledañas que presentan alto riesgo de contagio.
El director de Digega, Abel Madera, explicó que un equipo técnico de la institución se encuentra desplegado en el terreno para acompañar a los productores, supervisar el proceso de pago y velar por la correcta aplicación de los protocolos sanitarios establecidos. “Nuestro compromiso es con la sanidad animal y con el bienestar de los productores, quienes han colaborado de forma responsable con las autoridades para contener la propagación del virus”, expresó Madera.
Asimismo, reiteró que el sacrificio de los animales afectados es una medida necesaria para preservar la salud del hato porcino nacional y proteger la seguridad alimentaria del país. Añadió que el proceso de indemnización continuará en otras regiones afectadas conforme se completen los censos y evaluaciones correspondientes.
La Peste Porcina Africana, una enfermedad viral altamente contagiosa y letal para los cerdos, no representa riesgo para la salud humana, pero su presencia ha generado serias afectaciones económicas en el sector porcicultor. Desde que se detectaron los primeros casos, las autoridades han implementado estrictas medidas de control, incluyendo cuarentenas, vigilancia epidemiológica y restricciones en el movimiento de animales.
Las autoridades hicieron un llamado a los productores a seguir colaborando con las disposiciones sanitarias, reportar cualquier síntoma sospechoso en sus granjas y mantener la bioseguridad como una prioridad.



