Los habitantes de Puerto Rico, que no tienen derecho al voto en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, participaron en una consulta simbólica en la que favorecieron de manera clara a la candidata demócrata y actual vicepresidenta, Kamala Harris, quien obtuvo el 73,46 %. de los votos. Este apoyo mayoritario a Harris contrasta con lo que sucedió en los cómics de EE.UU. UU., donde el candidato republicano Donald Trump se proclamó ganador tras superar los 270 votos electorales necesarios.
En Puerto Rico, donde esta consulta sobre la Presidencia se llevó a cabo como parte de las elecciones generales, solo el 26,54% de los votantes optó por Trump. El resultado era predecible, ya que la isla tiene una tendencia mayoritariamente demócrata, y los puertorriqueños han sufrido varios desprecios por parte del presidente saliente. Uno de los incidentes más recientes fue cuando, durante un mitin de campaña de Trump, el comediante Tony Hinchcliffe se refirió a Puerto Rico como «una isla flotante de basura», lo que generó gran indignación tanto en la clase política como en la ciudadanía de la isla. En respuesta, numerosos líderes políticos, artistas y ciudadanos expresaron su rechazo a las palabras del comediante.
La consulta sobre la presidencia fue una de las papeletas de las elecciones generales en Puerto Rico, en las que también se eligieron otros cargos importantes, como el gobernador, el comisionado residente en Washington, miembros de la Asamblea Legislativa y alcaldes, además de celebrarse una votacion sobre el estatus politico de la isla. Según los resultados parciales, Jenniffer González, del Partido Nuevo Progresista (PNP), será la próxima gobernadora de Puerto Rico.
El hecho de que los puertorriqueños no puedan votar en las elecciones presidenciales de EE.UU. UU. sigue siendo un tema recurrente de debate, especialmente cuando se trata de decisiones que afectan directamente a la isla, como la política fiscal, la ayuda federal y su estatus político.



