La actriz y cantante Halle Bailey, conocida mundialmente por su interpretación de Ariel en la versión live-action de La Sirenita (2023), obtuvo una orden de alejamiento temporal contra su expareja, el rapero y creador de contenido Darryl Dwayne Granberry Jr., más conocido por su nombre artístico DDG. La información fue confirmada por el diario británico BBC y la agencia Associated Press.
Según los documentos presentados ante la Corte Superior de Los Ángeles, Bailey acusa a Granberry de ejercer violencia física, verbal, emocional y financiera durante el tiempo que duró su relación, la cual finalizó en octubre de 2023. En su declaración, la actriz también solicitó medidas de protección para su hijo de un año, Halo, nacido de esa relación.
«Estoy buscando órdenes para protegerme a mí y a nuestro hijo del abuso constante de Darryl», testificó Bailey ante el tribunal. La jueza a cargo del caso emitió una orden de restricción temporal que impide al rapero acercarse a Bailey o al menor, además de prohibirle la tenencia de armas de fuego hasta la audiencia fijada para el próximo 6 de junio.
Entre los incidentes citados en la denuncia, Bailey describe un episodio particularmente violento ocurrido en enero de 2024, cuando se encontraba colocando a su hijo en el asiento del automóvil. “Nos forcejeamos. Me haló el cabello y luego golpeó mi cara contra el volante, astillándome un diente”, relató la artista. Como respaldo de su denuncia, presentó fotografías que evidencian lesiones visibles, como hematomas en los brazos y el rostro.
El entorno de DDG no ha emitido declaraciones públicas hasta el momento, y se desconoce si el artista ha respondido formalmente a las acusaciones.
Este caso ha generado una fuerte repercusión en redes sociales, especialmente entre seguidores de Bailey, quienes han expresado mensajes de solidaridad y apoyo. Organizaciones defensoras de los derechos de la mujer también han destacado la importancia de visibilizar este tipo de denuncias en el ámbito público.
La audiencia del 6 de junio será clave para determinar si la orden de alejamiento temporal se convierte en una medida permanente.



