El presidente del Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití, Leslie Voltaire, declaró este miércoles un contundente «estado de guerra» contra las pandillas armadas que han sembrado el terror en todo el país. Según Voltaire, más de 5.000 personas perdieron la vida en 2024 a manos de estos grupos criminales que controlan amplias zonas del territorio haitiano. En su discurso, pronunciado durante la conmemoración de los 221 años de independencia de Haití en la Villa d’Accueil, en las alturas de Puerto Príncipe, el presidente señaló que, con el inicio de este nuevo año, la lucha contra las pandillas se intensificaría.
«En 2024, más de 5.000 personas murieron. Estamos en guerra. Y en 2025, seguimos en guerra. Las pandillas han declarado la guerra al pueblo de Haití, y nosotros respondemos con una guerra declarada contra ellos. Guerra contra todos los miembros de las pandillas», afirmó Voltaire con firmeza, subrayando la gravedad de la situación. La violencia desatada por estos grupos ha alcanzado niveles extremos, afectando la seguridad y el bienestar de la población, especialmente en áreas como la capital, Puerto Príncipe.
El principal objetivo de esta ofensiva, detalló Voltaire, es restablecer la paz en el país y crear las condiciones necesarias para la celebración de elecciones, que han sido constantemente pospuestas durante años debido a la inestabilidad política y social. «Quiera o no, es necesario que haya elecciones a finales de este año», expresó, enfatizando que la crisis política y de seguridad que atraviesa Haití desde hace varios años requiere una solución urgente.
Voltaire también destacó que la lucha no será fácil, dada la fortaleza de las pandillas, pero afirmó que el gobierno está comprometido a restaurar el orden y la legalidad. Con esta declaración, el presidente hizo un llamado a la unidad nacional para enfrentar el desafío, destacando que el futuro del país depende de la capacidad de Haití para superar esta crisis y devolver la estabilidad política y social que tanto necesita la población.
La declaración de guerra a las pandillas llega en un momento crítico para Haití, un país que ha enfrentado una serie de problemas económicos, políticos y sociales en las últimas décadas. Con una economía devastada y una infraestructura política en ruinas, la lucha contra las pandillas se perfila como el principal desafío de la administración de Voltaire, que ahora tiene la tarea de implementar reformas profundas para lograr la paz y la democracia en el país.



