En un comunicado oficial, el mandatario canadiense explicó que la disculpa se centró en la forma y el momento del anuncio, y no en la política arancelaria en sí, que sigue siendo un tema de negociación entre ambos gobiernos.
“Durante nuestra conversación, enfatizamos nuestro respeto por la relación bilateral y reiteramos nuestro compromiso con un comercio justo y equilibrado. Reconocí que ciertos comentarios públicos pudieron interpretarse de manera inapropiada y ofrecí disculpas por ello”, señaló el primer ministro.
La situación se originó luego de que Canadá emitiera un comunicado crítico sobre la aplicación de nuevos aranceles a productos de acero y aluminio canadienses, lo que generó tensiones en las relaciones comerciales y políticas entre Ottawa y Washington. La reacción estadounidense fue inmediata, y Trump calificó el anuncio como “innecesario y contraproducente”.
Analistas señalan que la disculpa busca apaciguar las tensiones y preservar la cooperación en áreas estratégicas, como energía, defensa y comercio regional, especialmente en el marco del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA).
“Canadá reconoce la importancia de mantener un diálogo abierto y constructivo con Estados Unidos. Este gesto de cortesía diplomática refuerza la estabilidad de nuestras relaciones bilaterales”, comentó un vocero del gobierno canadiense.
El anuncio ha sido recibido de manera positiva por algunos sectores económicos, que temían un escalamiento de medidas proteccionistas que podrían afectar las exportaciones canadienses y la cadena de suministro de América del Norte. Sin embargo, otros expertos advierten que el fondo de la disputa arancelaria sigue sin resolverse, y que las negociaciones podrían prolongarse en los próximos meses.
Por su parte, Trump calificó la conversación como “cordial y productiva”, destacando que espera llegar a acuerdos beneficiosos para ambos países, aunque insistió en que Estados Unidos defenderá sus intereses comerciales de manera firme.
La situación pone de relieve la delicada naturaleza de la diplomacia comercial entre Canadá y Estados Unidos, donde gestos de cortesía, disculpas y declaraciones públicas pueden tener un impacto significativo en las relaciones políticas y económicas, más allá de las cifras arancelarias.



