Federico (Quique) Antún respondió este martes a la renuncia del diputado Rogelio Alfonso Genao Lanza con una carta en la que reveló que el legislador aspiró a la Secretaría General del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), pero la dirección no le otorgó el cargo. Esta situación lo habría llevado a rechazar otros dos puestos que le ofrecieron y a abandonar la organización política.
Antún justificó la decisión con una crítica directa a la trayectoria del diputado. Dijo que, durante su «privilegiada carrera«, Genao se había limitado a atender la circunscripción por la que fue elegido, «desconociendo el territorio nacional y a la mayoría de los dirigentes». Por esa falta de conocimiento y de vínculos con las estructuras municipales y distritales, la dirección entendió que podía desempeñarse mejor como secretario nacional electoral, cargo que el legislador también rechazó, conforme a Quique.
- El diputado Rogelio Alfonso Genao Lanza es hijo del senador de La Vega Ramón Rogelio Genao por el PRSC.
El presidente reformista también aclaró que Genao no ocupaba un cargo ejecutivo antes de la convención. Era miembro del Directorio Presidencial, diputado y vocero del bloque reformista en la Cámara Baja, pero no tenía una función ejecutiva en el partido. Antún negó que hubiera sido excluido y afirmó que le ofrecieron alternativas concretas.
Una de ellas fue la Secretaría Nacional Electoral, que Genao rechazó. También declinó la segunda vicepresidencia nacional, una posición que Antún describió como «con vocación sucesoral«.
«Secretaria general requiere dedicación permanente»
En la carta que envió al legislador este martes, en respuesta a su renuncia, Antún sostuvo que la Secretaría General requiere dedicación permanente, atención regular desde la sede del partido durante la semana y contacto activo con las estructuras territoriales, incluso mediante actividades los fines de semana. Añadió que la organización debe prepararse para las elecciones de 2028 y que sus cargos ejecutivos deben responder a esas exigencias.
Antún aseguró que la decisión de la convención sobre la Secretaría General tuvo un «respaldo plebiscitario» de los delegados, aunque no incluyó en la carta la cantidad de votos. También defendió la renovación de los órganos partidarios, entre ellos la creación de la Comisión Ejecutiva Presidencial y la Comisión Superior Estratégica, y la incorporación de nuevos dirigentes al Directorio Presidencial.
El presidente del PRSC reconoció que las preocupaciones de Genao sobre el rumbo del partido y su capacidad para conectar con los jóvenes «merecen ser examinadas seriamente». Planteó que la reorganización debe acompañarse de formación de dirigentes, fortalecimiento territorial, modernización de las comunicaciones y propuestas sobre los principales problemas nacionales.
La versión de Genao
En su carta de renuncia, Genao dijo que se marchaba sin rencor y desde la gratitud, pero advirtió que esta no debía confundirse con resignación. Cuestionó la «tibieza» y la «dejadez» de la dirigencia y sostuvo que el PRSC carece de rumbo, liderazgo y propuestas capaces de motivar a la juventud.
También acusó a la dirección de sacrificar a militantes que, según dijo, se mantuvieron fieles al partido y acataron sus decisiones pese a los costos personales, para intentar reciclar un liderazgo incapaz de reconocer la realidad de la organización. «Un partido que no valora a los suyos termina por quedarse sin ellos», escribió.



