Faride Raful acusa a Leonel Fernández de “demagogia” al criticar criminalidad en el país
Por Redacción Una Vaina Real | Santo Domingo, R.D.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, respondió este lunes a los señalamientos del expresidente Leonel Fernández sobre los niveles actuales de criminalidad en República Dominicana, calificando sus declaraciones como “demagógicas” y carentes de respaldo en su propia gestión presidencial.
Durante una rueda de prensa ofrecida tras una reunión de trabajo sobre seguridad ciudadana, encabezada por la vicepresidenta Raquel Peña, Raful cuestionó la legitimidad del discurso del exmandatario en torno al tema.
“Tenemos que evitar caer en la demagogia ni prometer fórmulas mágicas, sobre todo cuando alguien como el expresidente Fernández conoce la complejidad del sistema de seguridad», declaró la funcionaria.
Críticas a la gestión 2004–2012
Raful fue enfática al señalar que los gobiernos de Leonel Fernández —específicamente entre 2004 y 2012— no lograron una reducción sostenida de los homicidios, pese a los múltiples planes anunciados en ese entonces.
“Si buscamos las estadísticas sobre las tasas de homicidios durante su último período, podemos notar que hubo una alta tasa acumulada año tras año, sin que se lograra una reducción por debajo de 21 por cada 100,000 habitantes», aseguró la ministra.
Las declaraciones surgen luego de que Fernández afirmara en días recientes que el país atraviesa por una ola de criminalidad preocupante, crítica que ha sido replicada por sectores de la oposición política.
Contexto actual
La seguridad ciudadana ha sido uno de los temas centrales en la agenda del Gobierno, que en las últimas semanas ha reforzado patrullajes y anunciado nuevas medidas, como parte del plan integral de seguridad pública. La presencia de altos funcionarios, incluida la vicepresidenta, en reuniones de seguimiento, evidencia la prioridad del tema para la administración de Luis Abinader.
Raful concluyó sus declaraciones llamando al debate serio sobre seguridad, basado en datos concretos y no en comparaciones “selectivas” o discursos populistas.



