El expresidente de Bolivia, Evo Morales, estaba citado a declarar el jueves 10 de octubre en la región sureña de Tarija, donde se investiga un caso en su contra por supuesta trata de personas y estupro.
Sin embargo, la defensa del exmandatario presentó un memorial para no asistir, argumentando que existe una sentencia constitucional que ordena que el caso se trate en la región central de Cochabamba, donde reside Morales, líder del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS).
Con 64 años, Morales se ha convertido en el principal opositor del gobierno de su exministro Luis Arce. La Fiscalía de Tarija lo citó para que rinda su testimonio en el proceso por «estupro, trata y tráfico de personas». Su abogado, Nelson Cox, anticipó que Morales—quien califica los señalamientos como «una mentira más»—no se presentará porque considera que la investigación es «ilegal».
El expresidente (2006-2019) «no asistirá hasta que el proceso se regularice», declaró Cox, enfatizando que la Justicia ya había investigado y archivado la misma denuncia en 2020.
El escándalo que podría llevar a la cárcel al influyente líder cocalero se remonta a 2015, cuando, según la denuncia que indaga el Ministerio Público, Morales se involucró con una menor de 15 años, con quien tuvo una hija en 2016.
Arresto a la vista
La fiscal de Tarija Sandra Gutiérrez ordenó la aprehensión de Morales el 26 de septiembre, pero la orden fue anulada por una jueza que aceptó un recurso del ex jefe de Estado.
Gutiérrez, quien fue removida y restituida en su cargo, reabrió la causa contra Morales no solo por «estupro» -que implica acceso carnal con menores de 14 a 18 años-, sino que añadió al expediente la presunción de trata y tráfico de personas.
Según el escrito que sustentó la orden de aprehensión anulada por la Justicia, los padres de la menor la inscribieron en la «guardia juvenil» de Morales «con la única finalidad de escalar políticamente y obtener beneficios (…) a cambio de su hija menor», lo que configuraría el delito de trata de personas.
El jueves el ministro de Justicia, César Siles, advirtió que la Fiscalía, conforme la normativa penal, debería ordenar el arresto de Morales en caso de que no cumpliera la citación a declarar.



