El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aprobó la aceptación de un avión Boeing 747 proveniente de Qatar para ser utilizado como Air Force One, el avión presidencial de Estados Unidos, según confirmó el miércoles el Pentágono.
En un comunicado, el portavoz del Departamento de Defensa, Sean Parnell, explicó que el Pentágono «trabajará para garantizar que se implementen todas las medidas de seguridad adecuadas» para que el avión sea seguro para su uso por parte del presidente de EE.UU. Añadió que la aeronave fue aceptada en cumplimiento con «todas las reglas y regulaciones federales aplicables».
Este acuerdo se originó durante un reciente viaje del presidente Donald Trump a Oriente Medio, cuando el mandatario defendió públicamente la decisión de aceptar el avión como un gesto que podría ahorrar una cantidad considerable de dinero a los contribuyentes estadounidenses. En sus redes sociales, Trump publicó: «¿Por qué nuestras fuerzas armadas, y por ende nuestros contribuyentes, deberían pagar cientos de millones de dólares cuando pueden obtenerlo GRATIS?»
El avión Boeing 747, una de las aeronaves más avanzadas en el mundo, sería utilizado temporalmente en lugar de los aviones habituales de la flota presidencial hasta que los nuevos modelos de Air Force One, que están siendo construidos por la empresa Boeing, sean completados en los próximos años. La flota presidencial actual ya ha comenzado a mostrar signos de envejecimiento y los nuevos aviones están programados para estar listos en la década de 2020.
El gesto de aceptar el avión de Qatar, mientras genera controversia por los detalles del acuerdo, también ha sido defendido como una forma de reducir los costos operativos del gobierno, un tema recurrente en la administración Trump, que enfatizó la reducción del gasto público durante su mandato.



